Déficit fiscal: ¿Estamos sanando la economía o solo maquillando los números?

El gran obstáculo es que el gasto público paraguayo es "rígido", afirmó Wildo González. (Imagen generada con IA)
El gran obstáculo es que el gasto público paraguayo es "rígido", afirmó Wildo González. (Imagen generada con IA)

A pesar de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal al 1,5% del PIB, los desafíos estructurales de Paraguay siguen latentes. El economista Wildo González detalla por qué la deuda flotante, el costo del financiamiento y la Caja Fiscal exigen medidas más profundas.

Nuestro medio consultó al economista Wildo González, quien dio su diagnóstico al aclarar que llegar al 1,5% del déficit fiscal es posible, pero es apenas un número. El problema real no es la cifra anual, sino una brecha estructural. Básicamente, Paraguay gasta sistemáticamente entre 1,8 y 2,1 puntos más de lo que recauda. Ese es el agujero que realmente preocupa.

La trampa de un presupuesto que no cede

El gran obstáculo es que el gasto público paraguayo es “rígido”. Casi 40% del presupuesto se va en sueldos, a lo que hay que sumar una deuda que crece sin freno y compromisos jubilatorios obligatorios. Con ese panorama, el margen para maniobrar es casi nulo.

A esto se suma, según el analista, la informalidad laboral, que afecta a 6 de cada 10 trabajadores, lo que limita de forma drástica la capacidad de recaudar impuestos.

Como explica González, decir que los resultados fueron “mejores de lo esperado” es como describir un síntoma, pero no la enfermedad. Un ejemplo revelador dijo son los US$ 1.500 millones de “deuda flotante” que el Ministerio de Economía (MEF) mantiene acumulados que no son un simple ajuste de caja; sino que a su parecer en realidad son el reflejo crudo de un año y medio de esa brecha estructural que se arrastra.

El economista, Wildo González.
El economista, Wildo González.

Tres ítems a vigilar el déficit fiscal en 2026

  • Financiar la deuda sale cada vez más caro: Al intentar cubrir el déficit en un mercado interno con poca liquidez, las tasas suben. Los bonos soberanos ya se encarecieron más de 60 puntos básicos en apenas cuatro meses. Básicamente, se está pidiendo prestado hoy a un costo que pasará factura muy pronto, en 2027.
  • El efecto Itaipú: La negociación del Anexo C es el mayor salvavidas, ya que el Gobierno necesita de esos ingresos. En 2027 se acaba el margen de esa maniobra con los cerca de US$ 650 millones que hoy inyecta la binacional tras el acuerdo con Brasil.
  • La Caja Fiscal sigue en rojo: Aunque se hicieron ajustes, el déficit del sistema jubilatorio sigue subiendo a tasas de dos dígitos. Solo en enero, el déficit creció un 12,4% comparado con el año anterior. Los números no mienten: la caja sigue bajo presión extrema.

Más allá de la calculadora

El economista refirió que, mientras el Gobierno siga enfocado solo con “cerrar los números” para cumplir ante organismos internacionales, se ignorará la verdadera falla mecánica del motor. La estabilidad real de Paraguay no vendrá de un informe contable bien presentado, sino de tener el valor de enfrentar la rigidez del gasto y formalizar la economía de una vez por todas.

De lo contrario, el analista sostuvo que el Estado seguirá atrapado en un equilibrio de fachada: muy bonito en los informes oficiales, pero con desafíos estructurales que, tarde o temprano, nos van a exigir soluciones mucho más profundas y urgentes, concluyó.