Por qué todo cambia… pero nada cambia en la interna colorada

Mauricio Schvartzman (Ilustración: Mon Tzé)
Mauricio Schvartzman (Ilustración: Mon Tzé)

Sobre las condiciones estructurales que hacen posibles los conflictos coyunturales: hacia una lectura sociológica de la actualidad política paraguaya.

«Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie».

Giuseppe Tomasi di Lampedusa, El gatopardo (1958).

Las recientes tensiones al interior de la Asociación Nacional Republicana, protagonizadas por el expresidente Mario Abdo Benítez y el actual mandatario Santiago Peña, reactivaron una escena conocida en la política paraguaya: la disputa interna como expresión visible de diferencias que, en apariencia, podrían sugerir un quiebre significativo en la conducción del poder. Algunos medios nacionales se hicieron eco de estos cruces, dando cuenta de cuestionamientos públicos y matices en las posiciones dentro del oficialismo.

Sin embargo, un análisis más detenido permite advertir que estas confrontaciones, lejos de implicar una transformación estructural, se inscriben dentro de un mismo marco de funcionamiento que tiende a reproducirse.

En efecto, las divergencias entre ambos liderazgos existen y no deben ser desestimadas. Se manifiestan en estilos de gobierno, en la construcción de alianzas y en la forma de gestionar la administración del Estado. No obstante, estas diferencias operan dentro de límites bien definidos. Tanto Abdo Benítez como Peña emergen de una misma tradición política, responden a una matriz partidaria común y, sobre todo, gobiernan –o han gobernado– sobre una estructura económica y social que no ha sido sustancialmente alterada.

En este punto resulta clave desplazar la mirada del conflicto coyuntural hacia las condiciones estructurales que lo hacen posible. Una herramienta útil para ello se encuentra en el trabajo de Mauricio Schvartzman, particularmente en su obra Contribuciones al estudio de la sociedad paraguaya, donde propone comprender la sociedad como el resultado de la interacción entre un sistema de relaciones económicas y un sistema de dominio y dirección política. Desde esta perspectiva, los conflictos visibles dentro del campo político no necesariamente expresan rupturas de fondo, sino reacomodamientos dentro de una estructura más amplia.

Mauricio Schvartzman: "Contribuciones al estudio de la sociedad paraguaya" (SNC, 2011)
Mauricio Schvartzman: "Contribuciones al estudio de la sociedad paraguaya" (SNC, 2011)

La política paraguaya, y en particular el Partido Colorado, han demostrado históricamente una notable capacidad para procesar sus disputas internas sin que ello implique una modificación profunda del orden existente. Esto se explica, en gran medida, por la persistencia de una articulación entre poder político y sectores económicos que condiciona el margen de acción de los distintos liderazgos.

Así, el Estado no opera como un ente neutral que arbitra entre intereses en pugna, sino como un espacio donde estos intereses se organizan, negocian y, en muchos casos, se reproducen. En este contexto, las disputas internas no necesariamente cuestionan la lógica del sistema, sino que forman parte de su propio mecanismo de funcionamiento.

De este modo, la alternancia de liderazgos o la emergencia de tensiones al interior del oficialismo no implican, por sí mismas, un cambio de rumbo. Antes bien, tienden a reafirmar la continuidad de un modelo en el que las decisiones políticas se encuentran condicionadas por una base económica persistente y por relaciones de poder con alta capacidad de adaptación.

En consecuencia, la percepción de crisis o ruptura que suele acompañar a estos episodios debe ser matizada. Más que ante un escenario de transformación, es posible que estemos frente a una reconfiguración interna que, en última instancia, contribuye a la estabilidad del sistema. En este sentido, la frase «todo cambia, pero nada cambia» no remite a una simple resignación, sino a la constatación de una dinámica estructural: la capacidad del sistema político paraguayo para absorber tensiones, reordenarse y persistir. Comprender esta lógica resulta fundamental para evitar lecturas superficiales del conflicto político y avanzar hacia un análisis más profundo de los límites del cambio en el país.

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Referencias

Schvartzman, M. (2017). Contribuciones al estudio de la sociedad paraguaya (3.ª ed.). Base Investigaciones Sociales.

ABC Color (2026, 29 de marzo). Abdo Benítez arremete contra el gobierno de Peña: “Son inútiles”.

Última Hora (2026, 8 de abril). Disidencia colorada entrega un manifiesto a la ANR denunciando abusos de poder. https://www.ultimahora.com/disidencia-colorada-entrega-un-manifiesto-a-la-anr-denunciando-abusos-de-poder

El Nacional (2026, 10 de abril). Marito: Peña debe destituir a Leite o admite un gobierno “coimero”. https://elnacional.com.py/politica/marito-pena-debe-destituir-leite-o-admite-gobierno-coimero-n103934/amp

*Mario Larroza (Asunción, 1993) es licenciado en Ciencias Políticas por la Escuela de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y coordinador de Divulgación Académica de la Universidad Americana.

Mario Larroza
Mario Larroza, politólogo y colaborador del Suplemento Cultural