Los nativos sobreviven prácticamente en condiciones inhumanas, expuestos también a las lluvias y bajas temperaturas que afectan actualmente a esta parte del país. Incluso, varios integrantes de la comunidad no cuentan siquiera con carpas y deben dormir sobre cartones, completamente a la intemperie.
El líder de la comunidad, Silvio Duarte González, explicó que hace aproximadamente tres meses tuvieron que abandonar el predio que ocupaban en la zona de Guayakikua, debido a un conflicto registrado entre comunidades indígenas.
Comentó que desde entonces solicitaron en reiteradas ocasiones asistencia al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) y también a representantes de Asuntos Indígenas de la Gobernación de Caaguazú, buscando un lugar donde instalarse provisoriamente, además de carpas, frazadas y sábanas.

Sin embargo, lamentó que hasta el momento no recibieron ninguna respuesta por parte de las autoridades competentes.
Indicó que las mayores necesidades actualmente son carpas, víveres y abrigos para los niños, atendiendo las bajas temperaturas que se registran en estos días. Señaló que sobreviven gracias a la solidaridad de personas que diariamente llegan hasta el lugar para acercarles alimentos, ropas y leña.
El dirigente indígena manifestó que atraviesan una situación sumamente precaria e inhumana y pidió una rápida intervención de las instituciones responsables para garantizar condiciones dignas de vida a las familias afectadas.
Al respecto, el encargado de asuntos indígenas del Indi, Juan Garcete, señaló que los grupos nativos exigen la provisión de víveres para sus comunidades, pero actualmente el Indi no cuenta con recursos para proveer alimentos.

Indicó además que también solicitan tierras, pero sostuvo que los grupos se encuentran muy desorganizados, no tienen un líder fijo y constantemente se trasladan de una comunidad a otra, situación que —según afirmó— dificulta una gestión eficiente con los mismos.
Agregó que la Gobernación de Caaguazú suele asistirlos periódicamente con alimentos, aunque reconoció que para los nativos la ayuda nunca resulta suficiente.
