Tránsito en Asunción: El calvario en Mariscal López que desafía a los candidatos a intendente

Escena urbana con tráfico, árboles a la izquierda y edificios a la derecha, sin personas visibles, durante el día.
Caos vehicular en la esquina de Mariscal López y República Argentina.Luis López Nery Huerta

El caótico tránsito en el ingreso al centro de Asunción por Mariscal López es un calvario diario que desafía a los candidatos a intendente, a días de las elecciones internas para las municipales, este 7 de junio. El problema expone el abandono vial de la capital bajo la gestión de Luis Bello (ANR-HC), quien mantiene el cuestionado modelo de su antecesor, Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC).

Ingresar hoy al centro de Asunción por la avenida Mariscal López se convirtió en un verdadero calvario que se extiende mucho más allá del horario pico. Este colapso diario representa uno de los desafíos más urgentes para los precandidatos que competirán este domingo 7 de junio en las internas partidarias, con miras a las elecciones municipales del próximo 4 de octubre.

El actual intendente, Luis Bello (ANR-cartista), quien asumió hace más de nueve meses, tras la renuncia de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), sigue sin mostrar diferencias con su cuestionado modelo de gestión. La ciudadanía lleva meses reclamando soluciones a un tránsito cada vez más caótico en una de las arterias más importantes de la capital.

Tráfico intenso en una calle de Asunción con varios vehículos, incluyendo un autobús amarillo de Iveco.
Llegar al centro por Mariscal López demora más de una hora.

La respuesta de las autoridades es nula. La gestión municipal parece haber abandonado por completo el control de las arterias viales prioritarias de la capital. Esta mañana, por ejemplo, pese al caótico tránsito, no había presencia de agentes de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) para intentar guiar o agilizar el pesado tráfico vehicular.

Recorrido de ABC: Ingresar al centro por la avenida principal toma más de una hora a paso de hombre

Un equipo periodístico de ABC realizó un recorrido para verificar esta situación crítica y constató en primera persona la magnitud del suplicio que sufren los automovilistas. La experiencia de transitar por Mariscal López evidencia una preocupante falta de sincronización semafórica, nula presencia de agentes municipales de tránsito y embotellamientos estructurales.

Llegar hasta la calle Colón viniendo por la avenida Mariscal López, desde Madame Lynch, en un trayecto de apenas 10 kilómetros, lleva actualmente más de una hora. Esto significa que la velocidad promedio de circulación urbana es de apenas 10 kilómetros por hora, avanzando prácticamente a paso de hombre en la vía principal.

Varios vehículos en fila en carretera urbana, predominan SUV y sedanes, con cielo claro y árboles al fondo.
Tráfico caótico en ambos sentidos en Mariscal López casi Venezuela.

El recorrido se realizó pasadas las 8:30, saliendo del horario pico habitual de las primeras horas del día. Sin embargo, el equipo de nuestro diario comprobó que el flujo vehicular masivo que se registra normalmente entre las 6 y las 9 de la mañana ya no disminuye, como ocurría en años anteriores.

Radiografía del atasco automotor: Los tramos y nudos viales con mayor congestión en la capital

El caótico recorrido tiene serios embotellamientos en prácticamente toda su extensión, poniendo a prueba la paciencia de miles de trabajadores y estudiantes. Sin embargo, la peor parte del viaje se concentra principalmente desde el ingreso a la ciudad en el cruce de Madame Lynch hasta alcanzar la transitada avenida Brasilia.

Cruzar este tramo específico de 5,6 kilómetros consume más de 45 minutos del trayecto total, según el registro del cronómetro de nuestro medio de comunicación. Los rodados avanzan de forma discontinua, perdiendo minutos vitales en un cuello de botella que carece por completo de un ordenamiento eficiente o desvíos alternativos.

Escena de congestión vehicular en Mariscal López, con varios vehículos, incluyendo un camión de reparto y un elegante edificio de fondo.
También hay caos en la intersección con General Santos.

Los puntos más críticos se ubican en el entorno de la propia Municipalidad de Asunción y en la zona del Departamento de Identificaciones de la Policía Nacional. Idéntico escenario de parálisis total se observa en el tramo más comercial, entre el barrio Villa Morra y el histórico cementerio de la Recoleta.

Comparativa de accesos: La preocupante parálisis vial sin justificación de obras públicas

La última zona de conflicto severo se extiende desde el cruce con la avenida Venezuela hasta el entorno de la Embajada de los Estados Unidos. Justamente en la intersección con la avenida Kubitschek se genera un nudo vehicular que frena el avance fluido de los vehículos hacia los principales centros administrativos.

Pero el desafío para quienes aspiran a un lugar en la Junta Municipal o en la Intendencia de Asunción no se limita a la avenida Mariscal López. Conductores reportan que, hoy en día, ya no existe hora pico en las principales arterias de la ciudad, afectando incluso a las calles transversales.

Zona de obras
El cruce de Eusebio Ayala y De la Victoria también es un caos.

Claro ejemplo de ello es la avenida Eusebio Ayala, donde ABC constató recientemente que ingresar al Centro de Asunción lleva más de 40 minutos debido al Plan Asu 400. Este proyecto mantiene cerrada media calzada en varios tramos de Eusebio Ayala, así como en las calles Azara y General Díaz, vías críticas de acceso.

La complicidad en la Junta: El blindaje político y la intención de rekutu

La parálisis que sufren miles de ciudadanos en las avenidas principales es el resultado directo de un esquema de impunidad que se instaló en la propia Junta Municipal de Asunción. Un bloque mayoritario de concejales oficialistas y aliados actuó como un verdadero escudo político, avalando cada paso de la desastrosa gestión de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) y su continuidad con el intendente Bello.

Camilo Pérez
El precandidato cartista a intendente de Asunción, Camilo Pérez (c) visitó la sede del Palacete Municipal. Le acompaña funcionarios adherentes y precandidatos a concejales, como Miguel Sosa, uno de los cómplices de la gestión de exintendente cartista Óscar "Nenecho" Rodríguez. (Foto gentileza).

Estos mismos ediles, lejos de fiscalizar el pésimo estado de las calles o la falta de agentes en las calles, se dedicaron a aprobar balances de 2023 y 2024, pese a las graves denuncias de irregularidades, entre ellos el monumental desvío de G. 500.000 millones de bonos que eran para obras. La maniobra, denunciada por ABC, fue confirmada por la Contraloría General de la República (CGR) y por el interventor, Carlos Pereira, y acabó siendo la principal razón de renuncia de Nenecho, en agosto.

El actual intendente, Luis Bello, lejos de marcar una distancia o iniciar una auditoría seria sobre los manejos de Nenecho Rodríguez, que hoy se candidata nuevamente a concejal; se convirtió en una pieza clave del mismo engranaje de blanqueo. Su designación sirvió para garantizar la continuidad del modelo cartista, manteniendo congeladas las denuncias y asegurando que ningún funcionario rinda cuentas por el abandono vial.

Esta complicidad abierta entre el Ejecutivo municipal y los legisladores locales explica por qué las soluciones reales al colapso automotor nunca llegan a ejecutarse en la práctica. La prioridad de las autoridades actuales está puesta en asegurar la estructura partidaria para las elecciones. Lo más insólito de todo es que hoy, gran parte de estos concejales que avalaron a Nenecho pretenden presentarse nuevamente en las urnas para lograr el “rekutu” en sus bancas.