Asunción: Vecinos del desagüe del Abasto temen que “impulso” se desinfle tras internas

Excavadora amarilla en acción sobre terreno pedregoso, rodeada de edificios y vegetación en un entorno urbano.
Una excavadora parada sobre la calle Epifanio Méndez Fleitas casi Jow Von Sastrow, en el barrio San Pablo, en zona de obras del desagüe pluvial del Abasto.Gustavo Machado, ABC Color

Vecinos de San Pablo temen el abandono de las obras del desagüe pluvial del Abasto tras el fin de las internas partidarias de la ANR. El proyecto fue prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC) con los bonos G8. Su gestión desvió el dinero y las obras llevan más de dos años sin terminar.

Los vecinos de la calle Epifanio Méndez Fleitas, en el barrio San Pablo de Asunción, manifestaron su profunda preocupación por el futuro del barrio tras el cierre de las elecciones internas de la ANR. Los pobladores expresaron su temor de que, tras la contienda electoral, el ritmo de los trabajos del desagüe pluvial del Abasto vuelva a paralizarse por completo.

El repentino despliegue de obreros y maquinarias observado en las últimas semanas generó sospechas entre los frentistas, quienes temen que el avance haya sido únicamente un recurso proselitista del actual intendente, Luis Bello (ANR-cartista). Con el fin de la contienda partidaria, la incertidumbre se instaló nuevamente en la comunidad afectada por las obras viales.

Cuatro trabajadores con chalecos naranjas y camiones en una calle en construcción de Asunción.
Cuatro trabajadores realizan labores de construcción en una calle del Abasto. El tramo entre Tte. Félix López y Von Sastrow todavía no concluyó.

El retrasado proyecto de infraestructura pluvial, iniciado hace más de dos años, arrastró demoras de más de un año hasta inicios de abril de 2026 y sumió a todo este sector en una aguda crisis socioeconómica y de transitabilidad vial. La calle permanece bloqueada e intransitable en un tramo importante, desde el cruce con Teniente José Félix López hasta Doctor Montanaro.

Crisis comercial y pérdidas del 80% en el barrio San Pablo

Los residentes denuncian que el lento desarrollo de la obra destruyó la dinámica urbana y comercial de la zona. Si bien la intervención directa en Méndez Fleitas comenzó hace un año, el perjuicio global es mayor. Los frentistas explicaron que las dificultades operativas y de acceso se arrastran ya desde hace tres temporadas consecutivas en la zona, como consecuencia de los sucesivos cierres de las vías alternativas y calles aledañas que formaron parte de las fases previas.

Según denuncian los vecinos, la mayoría de los comercios del lugar registran una pérdida económica sostenida en torno al 80%. La clausura de los accesos principales provocó que los clientes habituales eviten ingresar al perímetro por las extremas dificultades viales. Según los afectados, los automovilistas simplemente se dan la vuelta al toparse con las vallas municipales de desvío. La drástica disminución en la afluencia de personas redujo al mínimo la facturación diaria de los locales de servicios.

El propietario de un taller automotriz de la zona señaló que su negocio se mantiene abierto únicamente porque cuenta con una boca de acceso secundario sobre la calle Jow Von Sastrow. Aquellos comercios que no disponen de esta ventaja quedaron totalmente aislados por las excavaciones del desagüe.

Escena urbana con un automóvil blanco en movimiento y un vehículo gris estacionado, rodeados de baches y charcos de agua.
La calle Epifanio Méndez Fleitas, a la altura de Tte. José Félix López. Esta última arteria ya está destruida.

La crisis comercial derivada de las obras inconclusas impactó de forma directa en el empleo formal e informal del barrio San Pablo. Una gran cantidad de locales comerciales debió ejecutar recortes de personal debido a la imposibilidad de sustentar salarios fijos. Otros puestos de venta directamente tuvieron que cerrar.

Denuncian nula respuesta de la Municipalidad de Asunción

Los frentistas lamentaron abiertamente la total falta de empatía y previsión por parte de las autoridades de la Municipalidad de Asunción. Denunciaron que la intendencia capitalina no calcula ni evalúa el daño económico directo que causa a los contribuyentes con los retrasos.

Asimismo, criticaron que el municipio no otorgó ningún tipo de exoneración, descuento o prórroga en las tasas e impuestos. La intendencia exige el cobro puntual de los tributos a pesar de haber provocado la caída forzosa de los ingresos.

Agujero en carretera rodeado de malla de seguridad anaranjada, máquina excavadora al fondo y cartel de desvío visible.
Pozo abierto en Von Sastrow y Méndez Fleitas.

Los vecinos del barrio San Pablo miran con desconfianza el cese de la efervescencia electoral de las internas de la víspera. Temen que las empresas contratistas retiren de inmediato las maquinarias pesadas de la calle Epifanio Méndez Fleitas. El asfalto prometido sigue inconcluso y ni siquiera llega a completar actualmente el tramo vial hacia la calle Von Sastrow.

El trasfondo de los bonos desviados por “Nenecho” Rodríguez

El proyecto del desagüe pluvial del Abasto (cuenca Itay), fue adjudicado por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) al Consorcio Pluvial Abasto por G. 71.393 millones. Hasta la fecha, el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) indica que ya se habrían pagado unos G. 36.701 millones.

Calle del Abasto con material de construcción, varios coches oscuros estacionados y una casa con puerta negra.
Tramos completamente intransitables sobre Méndez Fleitas.

El proyecto es uno de los que el exintendente Rodríguez prometió con los bonos G8 (2022) de G. 360.000 millones, pero no concluyó. De los 8 proyectos prometidos con aquella emisión, apenas empezó 4 y no terminó ninguno. Carlos Pereira, interventor de la gestión de Nenecho, documentó que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, el exintendente desvió G. 512.000 millones de los bonos G8 que debían ser para obras, a gastos corrientes, en su mayoría salarios.

Nenecho renunció en agosto, ante la inminencia de su destitución y la presentación del contundente informe sobre su gestión. A la fecha, sobre su administración pesan al menos 8 causas penales, entre ellas una acusación por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa de los “detergentes de oro”. Con todo, él es nuevamente precandidato a concejal de Asunción.