Caos en el tránsito de Asunción por nuevo cierre imprevisto e inoportuno de Azara

Señal de 'INICIO DE OBRA' en cruce urbano, con malla naranja que limita el acceso. Calle despejada y edificios de tonos grises y rojos.
Cierre intermitente de la calle Azara, a la altura de Tacuarí, generó un caos vehicular impresionante este mediodía, en el centro de Asunción.Luis López Nery Huerta

Un nuevo cierre sin aviso de Azara, colapsó el tránsito en Asunción en plena hora pico escolar por obras del Plan Asu 400. La desorganización de la gestión de Luis Bello (ANR-HC) y la inacción de la PMT generaron filas kilométricas. Los proyectos son “reciclados”, que debían haberse financiado con los desaparecidos bonos G7 de la era de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-HC).

La Municipalidad de Asunción, a cargo del intendente Luis Bello (ANR-cartista), volvió a cerrar de forma imprevista, improvisada e inoportuna la calle Azara y su continuación, General Díaz, en el centro capitalino. El bloqueo se ejecutó este martes al mediodía, a la altura de Tacuarí, desatando un caos vehicular terrible.

El cierre vial coincidió con el horario de salida de colegios ubicados en la zona, como el María Auxiliadora, en Herrera y Tacuarí. Cientos de vehículos que intentaban ingresar al microcentro quedaron atrapados en un embotellamiento con filas desde la avenida Perú.

¿Por qué cierran constantemente Azara?

El corte responde a los trabajos de pavimentación hidráulica que la comuna realiza como parte del denominado Plan Asu 400 cuadras. Este programa consiste en un rejuntado de proyectos “reciclados” de la gestión anterior que no se habían ejecutado.

Escena urbana en Asunción con vehículos en movimiento y un autobús cerca de un edificio deteriorado.
Automovilists buscaban una salida ante el cierre del cruce de Azara y Tacuarí, en el centro de Asunción.

Las obras son parte del contrato de mejoramiento vial identificado bajo el ID 421.591 en la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas. Las firmas adjudicadas bajo la modalidad de contrato abierto son Constructora Feldmann SA y Covipa SA, por G. 9.000 millones cada una.

Los proyectos viales debían financiarse con parte de los bonos G7 (2021), emitidos por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista). Dichos recursos debían ser destinados originalmente a la modernización de la Estación de Buses. A más de 5 años de la emisión de esos bonos, las cuentas donde debía estar el dinero ni siquiera aparecen en los balances de la comuna.

Tránsito en Asunción: desvíos improvisados y falta de información oficial

La nula difusión previa y la total falta de información oficial hicieron que los automovilistas se toparan con el desastre de frente. Sin avisos, los conductores quedaron atrapados en el embotellamiento sin posibilidad de buscar vías alternativas de desvío.

Alrededor de las 12:30 de este mediodía, el colapso del tránsito ya afectaba de forma directa a las vías paralelas a Azara. Calles neurálgicas como Mariscal Estigarribia, Eligio Ayala y Teodoro S. Mongelós se convirtieron también en trampas vehiculares.

Intersección de calles con varios vehículos, semáforo rojo y edificio histórico al fondo.
El cierre provocó bocinazos y roces ante la ausencia de agentes de la PMT de Asunción.

La crisis se agravó debido a la ausencia total de agentes de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) para ordenar la circulación. El acceso al microcentro se convirtió en una selva donde primó la ley del más fuerte frente a colectivos.

La situación de descontrol y el embotellamiento generalizado en los puntos más conflictivos se mantuvieron por el lapso de una hora. El calvario para los conductores cesó parcialmente alrededor de las 13:00, cuando se habilitó media calzada.

El mapa del caos en el microcentro: los antecedentes de la calle Azara

Este escenario repite exactamente el descalabro del pasado 20 de mayo, cuando la comuna clausuró sorpresivamente el tramo entre Caballero e Iturbe. En aquella oportunidad, la falta de comunicación previa forzó desvíos caóticos en pleno centro histórico.

Asimismo, apenas cinco días después, el 25 de mayo, el microcentro volvió a colapsar por bloqueos intermitentes a la altura de la calle Antequera. El retiro de escombros obligó a colectivos a desviar por Presidente Franco, donde quedaron varados.