Caso Belia: causa por lavado contra Miguel Celular “llega a puerto” de juicio 4 años después

A la izquierda está Miguel Ángel Servín Palacios, alias Miguel Celular, es esposado tras conocer su condena de 22 años por narcotráfico, en 2025.
A la izquierda está Miguel Ángel Servín Palacios, alias Miguel Celular, es esposado tras conocer su condena de 22 años por narcotráfico, en 2025.GENTILEZA

El ya condenado en el caso “Swiffer”, Miguel Ángel Servín Palacios, alias Miguel Celular, afrontará un nuevo juicio, ahora por lavado de activos, junto con su esposa, pareja y otros colaboradores más, por el caso “Belia”. La causa -surgida tras la incautación de 2.906 kilos de cocaína ocultos entre carbón vegetal en un puerto de Villeta- fue elevada a la siguiente instancia después de cuatro años de la acusación y tras cinco meses de audiencia preliminar.

Entre el 19 y el 21 de octubre del 2020 se incautaron en el Puerto Privado Terport de Villeta, en total 2.906 kilos de cocaína, mimetizados en bolsas de carbonilla y carbón vegetal, que debían llegar a Portugal.

Por la tentativa de envío de esa carga ya hay condenas tanto para el coordinador Cristian César Turrini Ayala y el dueño de la carga, Miguel Ángel Servín Palcios (51), alias Miguel Celular, por el caso Swiffer. Pero ahora, el último debe afrontar también juicio por presunto lavado de activos en el caso Belia.

Dicha intervención en el marco del caso Swiffer, fue posible luego de que se haya registrado en junio de ese mismo año de una carga de 3.406 kilos de droga en el Puerto de Amberes, en Bélgica, dentro de contenedores que estaban cargados con bolsas Big Bag del mismo producto, lo que dio origen a la investigación.

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El 2 de noviembre de 2023, por el caso Swiffer fue condenado a 20 años de cárcel, que hoy ya está firme, el exdirector de la Tv Pública Paraguay, Cristian César Turrini Ayala, como responsable de coordinar los envíos de la sustancia al exterior.

Cristian Turrini era condenado a 20 años de cárcel por narcotráfico, el 2 de noviembre de 2023.
Cristian Turrini era condenado a 20 años de cárcel por narcotráfico, el 2 de noviembre de 2023.

En otro juicio, pero por la misma causa, el 16 de noviembre de 2025, fueron condenados Miguel Ángel Servín Palacios a 22 años de prisión; el empresario carbonero Alberto Antonio Ayala Jacquet a 15 años de encierro y los colaboradores del grupo Ricardo Aquino a 11 años de privación de libertad, en tanto que, Andrés Fernández a 8 años tras las rejas.

Cuatro años después se resolvió elevar a juicio el caso Belia

Como derivación del caso Swiffer surgió el caso denominado Belia, en el cual se investigaron los bienes de Miguel Ángel Servín Palacios, alias Miguel Celular, capturado en 2021. Igualmente se indagó a varias personas de su círculo como supuestos colaboradores del esquema de lavado de activos provenientes del narcotráfico.

Es así que, el 13 de octubre de 2022 el fiscal Juan Manuel Ledesma Peralta presentó acusación contra Miguel “Celular” Servín, por los hechos de asociación criminal (art. 42) y lavado de activos provenientes del narcotráfico (art. 44) por la Ley N° 1.340/88, y también por lavado de activos (art. 196) y asociación criminal (art. 296) del Código Penal.

Junto con él también fueron acusados su esposa Liz Katherine Lailla Villaba (50), Bruna Regina Martins Morais (33), nueva pareja de Miguel Celular; el supuesto testaferro de Servín, Hugo Antonio Meza Huespe (41), alias HM, y su pareja Maria Silvia Lezcano Monges (42); el hombre de confianza de Miguel Celular, Elvio María Vega Chaparro (34), alias Koki, y Francis Marcelo Rojas Benítez (45), alias Yankee, custodio y secretario de Servín.

La causa quedó posteriormente a cargo del fiscal Luis Amado Said Frágueda a quien coadyuva la fiscala María Irene Álvarez, quien de hecho estuvo en el juicio en el cual fue condenado por narcotráfico Miguel Celular. Ambos representaron al Ministerio Público en la audiencia preliminar que, pudo llevarse a cabo recién 4 años después de presentarse la acusación.

Dicha diligencia estuvo dirigida por la jueza penal de garantías Especializada en Crimen Organizado Rosarito Montanía, quien inició la misma en febrero y culminó en julio de 2026, cuando por Auto Interlocutorio (AI) N° 144 resolvió elevar a la etapa de juicio oral y público la presente causa conocida como Belia.

Rosarito Montanía, mujer de cabello rubio y blusa negra, sonríe en su oficina con una bandera paraguaya y documentos sobre el escritorio.
Rosarito Montanía, jueza penal de garantías Especializada en Crimen Organizado.

Durante la audiencia de la etapa intermedia del proceso, la magistrada rechazó una serie de incidentes planteados por la parte acusada en el caso, como la exclusión de ciertas pruebas, la prescripción de ciertas porciones de hechos, así como el sobreseimiento provisional y sobreseimiento definitivo para los encausados.

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Por esta misma causa, aún está en proceso la audiencia preliminar el exgerente del local de Asunción “Panorama Cambios SA”, Rubén Darío González Cantalappi, el guardia de dicha sucursal, Wilfrido Raúl Caballero Vega, y el chofer de Miguel Celular, Aníbal Ramón Insfrán; mientras que Naida Natalia Meza Huespe, hermana de Hugo Antonio, fue declarada en rebeldía y cuenta con orden de captura.

Chicanas retrasaron resolución en causa Belia

De acuerdo con lo que se expone en el AI N° 144, la audiencia preliminar ya se dio por iniciada el 20 de febrero de 2025, sin embargo, la defensa de uno de los acusados recusó a la jueza Rosarito Montanía, obstaculizando así el desarrollo normal del procedimiento judicial.

Un Tribunal de Apelación fue el encargado en confirmar a la magistrada al frente del caso y así, recién un año después, el 20 de febrero de 2026, se puso iniciar debidamente hasta su conclusión la audiencia preliminar a Miguel Ángel Servín Palacios, alias Miguel Celular y otras seis personas más.

Esta causa había iniciado con la imputación del entonces fiscal antidrogas Ysaac Ferreira, presentada el 12 de octubre de 2021. En esta ocasión por los hechos punibles de lavado de activos (art. 196) y asociación criminal (art. 296) del Código Penal.

Sin embargo, el 11 de abril de 2022, Ferreira también imputó por los hechos de lavado de activos provenientes del narcotráfico (art. 44) y asociación criminal (art. 42) a Miguel Ángel Servín Palacios, su esposa, pareja y otros colaboradores más. Y más tarde, fue el fiscal Juan Ledesma quien acusó a los ahora enjuiciables.

Esquema de lavado del entorno de Miguel Ángel Servín

En la acusación fiscal se señala además que, pese a que Miguel Ángel Servín y su esposa Liz Lailla Villalba constituyeron la firma “Lizmi SA”, “ninguno puede justificar el origen de las sumas de dinero y vehículos utilizados para integrar la sociedad, como también para que funcione la misma, debido a que Lizmi S.A. en todo momento operó con dinero producto del tráfico internacional de drogas”.

Por lo que se presume, según la acusación, que con las ganancias obtenidas a través del tráfico internacional de sustancias estupefacientes, Servín y Villalba adquirieron bienes como inmuebles y otro tipo de propiedades en Pedro Juan Caballero, Asunción y Encarnación, vehículos de alta gama, al igual que artículos de lujo como. Los bienes muebles e inmuebles eran registrados a nombre de terceras personas y testaferros.

Conteo de los paquetes de cocaína, que fueron extraídos de las bolsas de carbón vegetal y carbonilla, cargadas en contenedores que debían arribar a Portugal, en octubre de 2020.
Conteo de los paquetes de cocaína, que fueron extraídos de las bolsas de carbón vegetal y carbonilla, cargadas en contenedores que debían arribar a Portugal, en octubre de 2020.

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A partir de 2019, Bruna Martins “empezó a obtener beneficios económicos del producto de la comercialización ilícita de cocaína liderada por Miguel Servin Palacios”. La mujer, ingresó varias veces al país desde 2011 en calidad de turista, sin embargo, en 2020 inició los trámites para obtener la radicación permanente, refiere la acusación.

Bruna Martins realizó varias operaciones financieras durante el 2020, como compra de inmuebles y vehículos de alta gama, y recién en 2021 se inscribió como contribuyente en la Subsecretaría de Estado de Tributación (SET). La mujer “realizó diferentes operaciones, con pagos al contado en un periodo de tiempo relativamente corto” y las mismas “no condicen con su capacidad económica, considerando que no existen antecedentes respecto a transacciones financieras internacionales, declaraciones de ingresos transfronterizos, o acreditaciones a sus cuentas bancarias”, así como tampoco hay registros de que haya sido funcionaria pública o privada.

Operaciones con organizaciones criminales

En cuanto a Hugo Antonio Meza Huespe, desde 2018, el mismo suscribió con Miguel Ángel Servín Palacios y Liz Katherine Lailla Villalba y la firma Lizmi S.A., contratos de compra venta de vehículos, una embarcación, un reloj y un departamento. Los mismos fueron extendidos hasta octubre de 2021.

La esposa de Hugo Meza, María Silvia Lezcano Monges, también sacó beneficios de la relación de su marido con Servín, pues mediante las operaciones realizadas por el esquema a través de las empresas manejadas por Hugo, como en las que es accionista, entre ellas Trigón S.A. y Al Frente Import Export S.A, obtenía réditos de otras o realizadas por su marido como la compraventa de vehículos con miembros identificados como parte de facciones criminales del PCC y el Comando Vermelho, según el escrito conclusivo.

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Inicios de Miguel “Celular” Servín en Uruguay

En la acusación se describe que Miguel Servín inició su “carrera” dentro del crimen organizado en 2001, cuando fue detenido en Uruguay, junto con otras personas de nacionalidad paraguaya, brasileña y uruguaya. En poder de estos se encontraron 7,288 kilos de cocaína y 8,117 de marihuana, ocultas en el motor de un lavarropas.

Junto con Servín había caído Gustavo Alvarenga Cardozo, alias Comandante, quien era considerado como administrador del narco condenado y extraditado al Brasil, Jarvis Chimenes Pavão.

Sucursal de Panorama Cambios SA, ubicada en el barrio Villa Morra de la capital, que fue allanada ante sospechas de haber sido utilizada para lavado de activos por la estructura de Miguel Servín.
Sucursal de Panorama Cambios SA, ubicada en el barrio Villa Morra de la capital, que fue allanada ante sospechas de haber sido utilizada para lavado de activos por la estructura de Miguel Servín.

Servín, Alvarenga y otro paraguayo identificado como Ronald Osvaldo Caballero Cantero, fueron condenados a cuatro años de prisión en Uruguay. Este hecho permitió a la Fiscalía determinar el periodo desde el que el hoy acusado incursionó en el crimen organizado, específicamente al tráfico de drogas.

Agrega la Fiscalía que esa dinámica “no se justifica con el periodo de tiempo que va desde 2004 al 2007 el señor Servín se dedicaba a la comercialización de celulares y chips telefónicos, lo cual no condice con la creación de una empresa denominada Lizmi S.A. en el 2010 con capital integrado de dos mil millones en conjunto con su señora esposa Liz Katherine Lailla Villalba”.

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Otros operativos

En 2017, durante el denominado operativo “Cielo abierto - Segunda fase”, fueron incautadas en total 22 aeronaves que eran utilizadas para el transporte de drogas y, eran abastecidas con combustible por la empresa “Lizmi SA”, constituída entre Miguel Servín y Liz Lailla Villalba, que prestaba ese servicio en el aeropuerto de Pedro Juan Caballero.

Dos del total de los aviones fueron relacionados a Miguel Servín en aquella ocasión, específicamente, las que contaban con la matrícula paraguaya ZP-TZP y ZP-BDK.

Posteriormente, ya en 2019, a través de datos e informaciones analizadas por la Unidad de Investigaciones Sensibles de la Secretaría Nacional Antidrogas (SIU-Senad), se iniciaron los operativos “Texas”, “Caso Belia” y “Swiffer”, esta última en julio de 2020 y por la SIU de la Policía Nacional.

Los datos hicieron posible tener conocimiento sobre una organización criminal que operaba en la parte norte del país, que se dedicaba al tráfico y la comercialización de droga, específicamente cocaína, que era ingresada de Bolivia, para su posterior envío a otros continentes.

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Conexión Turrini-Servín

Según la acusación del Ministerio Público, Miguel Ángel Servín Palacios estuvo vinculado y mantenía comunicación constante desde el 2014, con el exdirector de Paraguay TV, Cristian César Turrini Ayala, actualmente acusado y a la espera de juicio.

Dicha relación se constató y corroboró mediante extracción de datos de los celulares de ambos acusados.

La conexión entre Miguel Servín y Cristian Turrini se inició a causa de problemas judiciales que tuvo en el pasado Miguel Servín en Uruguay por los hechos del 2001, ocasión en la que Turrini lo asesoró como abogado.

Operación entre Servín y Turrini para el tráfico

Con una relación de amistad, laboral y de tiempo ya, Miguel Servín y Cristian Turrini, planificaron el envío de cocaína a Europa, sin embargo esto fue descubierto por la Policía Federal de Amberes (Bélgica), al verificar contenedores que contenían carbón vegetal en bolsas de 20 kg cada una, consignados a la firma “Scaan Holanda”, que arribó el 25 de junio de 2020.

En el interior de ese cargamento fueron detectados 3.406 kilos de cocaína. Este hecho derivó en el inicio del caso “Swiffer” que a su vez, desembocó en la operación mediante la cual, entre el 19 y 21 de octubre de 2020, se detectaron 2.906 kilos de la misma sustancia en contenedores que estaban cargados con carbón vegetal, y debían salir del Puerto Terport de Villeta hacia Israel.

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Servín, como líder de la red, era el encargado de contactar con los compradores de Europa, quienes posteriormente contactaban -vía correo electrónico- con Cristian Turrini, para solicitar el producto, en este caso carbón vegetal, y así investir de legalidad la operación. Los destinos finales eran Israel y Portugal, utilizando siempre la conexión con Bélgica.