Crisis sanitaria: sin especialistas en Central, pacientes deben viajar a Asunción

Fachada del Hospital de Barrio  Obrero. Ph: Gustavo Machado/ABC Color.
Fachada del Hospital General de Barrio Obrero (foto de archivo). Gustavo Machado

La falta de especialistas y estudios en centros locales obliga a pacientes de Luque y San Antonio a madrugar desde las 5:00 para buscar respuestas en el Hospital General de Barrio Obrero. Las historias de sacrificio cotidiano chocan frontalmente con los discursos oficiales.

Mientras el Ministerio de Salud Pública anuncia futuras inversiones presupuestarias para el próximo año fiscal, el día a día en los pasillos de los hospitales públicos muestra una realidad inmediata signada por la escasez de insumos, la falta de especialistas en las periferias y el peregrinaje constante de pacientes que deben desplazarse decenas de kilómetros para acceder a una consulta o estudio médico.

Desde las primeras horas de la madrugada, antes de que despunte el alba, decenas de personas comienzan a formar fila sobre la calle Yegros, frente al Hospital General de Barrio Obrero en Asunción.

La escena se repite diariamente: pacientes abrigados, carpetas con fichas médicas bajo el brazo y una larga espera de más de dos horas hasta que a las 7:00 se abran las ventanillas de agendamiento.

El colapso en las periferias fuerza la migración de pacientes

La constante en los testimonios recabados en el lugar es la imposibilidad de conseguir turnos o estudios complejos en las ciudades de origen dentro del departamento Central.

San Antonio y Luque son dos de los municipios desde donde se registra un importante flujo de ciudadanos que se ven obligados a migrar hacia la capital en busca de asistencia médica.

Una paciente residente en la ciudad de Luque relató la travesía que debe realizar para agendar una ecografía mamaria. La saturación de los canales telefónicos y la falta de cupos en el hospital local la empujaron a buscar alternativas en Asunción.

“En Luque nunca vas a enganchar un número. Imposible la atención allá, tenés que llamar tres días antes e igual no podés conseguir los turnos. Por eso llamé acá a Barrio Obrero, me atendieron rápido y vine a esperar para mi cita”, relató la usuaria.

Una situación idéntica atraviesan los pobladores de San Antonio. La escasez de equipos para estudios especializados y la falta de médicos especialistas obligan a los usuarios a levantarse a las 5:00 para abordar el transporte público y llegar a tiempo a las filas de agendamiento capitalinas:

“De San Antonio vengo. Me subí al colectivo a las 5:00 de la mañana para llegar a las 5:30 acá. Allá en San Antonio es peor si no tenés nada, no hay especialistas ni estudios. Solamente acá en Barrio Obrero encontramos respuesta”, manifestó otra de las ciudadanas en la fila.

Atención humana frente al desabastecimiento de insumos

A pesar del déficit estructural de insumos y medicamentos que aqueja al sistema público de salud, los pacientes destacan la calidez y predisposición del personal profesional del Hospital de Barrio Obrero, convirtiéndolo en un centro de referencia para pobladores tanto de la capital como de zonas vulnerables como el Bañado Sur.

Vecinos de la zona costera señalaron que, aunque la falta de medicamentos obliga a las familias a realizar desembolsos de su propio bolsillo, la capacidad de respuesta profesional y la disponibilidad de estudios diagnósticos posicionan al hospital como uno de los más demandados.

“De todos lados viene la gente acá. No nos dan medicamentos porque no hay, pero la gente viene igual porque atienden muy bien. Es un hospital muy querido porque en otros lados ni siquiera hay turno”, expresó una vecina del Bañado Sur.

Contrastes entre la gestión oficial y la realidad hospitalaria

Las historias de sacrificio cotidiano chocan frontalmente con los discursos oficiales. Recientemente, autoridades de la cartera de Salud anunciaron licitaciones, ampliaciones dentro del Presupuesto General de Gastos y proyecciones de inversión para la compra de medicamentos de cara al próximo año.

Sin embargo, para las familias que aguardan a la intemperie desde las 5:00, el compromiso futuro no resuelve la urgencia del diagnóstico ni la falta de medicamentos en las farmacias hospitalarias el día de hoy.