El estratega que aprendió a cambiar de rubro
Miguelángel Solís Seppe, director de Modiga, pasó por el Colegio San José de Asunción y estudió Comercio Internacional en la Universidad Católica. Después sumó el título de Administrador Agrario en la UCOM, una combinación poco habitual que terminó definiendo su mirada sobre el sector productivo y los agronegocios.
Empezó en consumo masivo. Después se metió de lleno en agronegocios, finanzas y estrategia corporativa. La curiosidad por el pensamiento estratégico, cuenta, fue lo que lo llevó a cambiar de rubro más de una vez.
Hoy preside el Directorio del Grupo Modiga. Desde ahí sostiene que haber pasado por sectores tan distintos le da una mirada más disruptiva: menos conservadora, más orientada al crecimiento sostenible.

El economista que se convirtió en gestor
Francisco Gómez –presidente de Fortaleza y director ejecutivo de Grupo Karimbatá– arrancó estudiando Economía en la Universidad Católica. A los dos años entendió que lo suyo no eran los modelos macro, sino la gestión del día a día de las organizaciones.
Cambió a Administración de Empresas y después profundizó en Marketing, Transformación digital y Recursos Humanos: las áreas que hoy considera decisivas para liderar.
Gómez tiene una regla: aprender algo nuevo cada dos años, sin excepciones. Completó dos maestrías, una en el IAE Business School de Buenos Aires y otra en el IE de Madrid.
En Karimbatá aplica la misma lógica desde hace más de cuatro años: cuestionar procesos, adaptarse a la tecnología y fortalecer equipos. Para Gómez, dejar de capacitarse es la antesala del conformismo.

El que aprende, desaprende y vuelve a aprender
Paulo Yugovich, CEO Red Jobs, se graduó en Administración de Empresas en la Universidad Católica en 1998 y completó un MBA en la Universidad Americana en 2011. Entre un título y otro, pasó por consumo masivo, multinacionales, medios y servicios: cuatro industrias que le dieron una lectura amplia de cómo funcionan las organizaciones.
Más que los títulos, dice que su verdadera especialización se forjó en el terreno: desarrollo de negocios y equipos de alto rendimiento. Pasó por administración, marketing, ventas y construcción de marca antes de asumir responsabilidades regionales.
Hoy dirige cuatro empresas con más de 2.800 colaboradores. En su gestión nacieron ocho unidades de negocio rentables, mejoró el retorno operativo y las compañías entraron entre las 100 más grandes del país. Su filosofía se resume en una frase: aprender, desaprender y volver a aprender. Para Yugovich, es la única forma de sostener el crecimiento sin quedar atrapado en modelos que ya caducaron.

El abogado que se volvió estratega
Juan José Mujica, director estratégico de Luminotecnia, empezó Derecho en la UNA pensando que sería su carrera de por vida. Al entrar al mundo empresarial descubrió que esa misma lógica, analizar problemas, leer contextos, construir argumentos, servía para generar valor en las organizaciones.
Trabajó en áreas comerciales e industriales antes de cursar una Maestría en Administración de Empresas en el IAE Business School, donde afianzó dos pilares: la escucha activa y la capacidad de construir criterio propio a partir del intercambio.
Años después sumó Liderazgo Estratégico en Stanford Graduate School of Business, formación que terminó de definir su visión sobre estrategia y creación de valor. Hoy la aplica desde la Dirección Estratégica del Grupo Luminotecnia, con una mirada de mediano y largo plazo.
Mujica insiste en que las personas son el motor de la sostenibilidad. Equipo, respeto, capacitación, procesos y tecnología: esa combinación, dice, es lo que permite sostener una organización en un entorno que no deja de cambiar.

El veterinario que lidera sin jerarquías
Christian Cieplik, CEO del Laboratorio y Herboristería Santa Margarita SA, empezó Veterinaria y la dejó a mitad de camino para estudiar Ingeniería Empresarial, con un diplomado en Marketing como complemento. De ese primer intento le quedó algo que nunca abandonó: una sensibilidad particular por la vida y las personas.
Esa mirada marcó su forma de trabajar. Para Cieplik, las posiciones jerárquicas son circunstanciales: todos pueden aportar. Por eso valora, incluso busca, las opiniones que desafían las suyas: son las que permiten construir consensos reales.
Sostiene, además, que la mejor capacitación consiste en rodearse de gente que sabe más, sin que importe la edad o la experiencia. En un mercado que cambia todo el tiempo, liderar equipos intergeneracionales es clave para entender públicos cada vez más diversos.
Para él, la imposición quedó obsoleta. El liderazgo de hoy exige tolerancia, empatía y capacidad de integrar equipos multidisciplinarios y multigeneracionales: conducir conversaciones, construir objetivos compartidos y corregir el rumbo cuando hace falta.

El que pasó de lo comercial a la Dirección General
Roberto Laratro Bosch, director general de Tigo Paraguay, se formó en la University of Kansas School of Business, donde obtuvo la licenciatura en Administración de Empresas. Después sumó estudios en Innovación Digital en INCAE Business School y una especialización en liderazgo.
En Tigo pasó por funciones comerciales, operativas y estratégicas hasta llegar a la Dirección General. Su visión pone a las personas en el centro: equipos de alto rendimiento y aprendizaje continuo como norma, no como excepción.
Impulsa “Yo Te Escucho”, una iniciativa que acerca a los colaboradores a la experiencia real de los clientes y, de paso, fortalece la organización desde adentro.





