El Producto Interno Bruto (PIB) de Paraguay aumentó 4% interanual en el segundo trimestre de 2026.El dato confirma una expansión de la actividad, aunque a un ritmo menor comparado a los periodos anteriores, de 7,3% en primer trimestre 2026, 6,2% (cuarto T 2025), 6,7% (tercer T 2025), 6,7% (segundo T 2025).
Según el informe divulgado por el Banco Central del Paraguay (BCP), pese a la desaceleración, el crecimiento acumulado en el primer semestre llegó a 5,7%, que coincide con el resultado de Indicador Mensual de la Actividad Económica (Imaep). La banca matriz proyecta un crecimiento del 4,5% para el cierre del presente año.
Desempeño en la actividad agro-ganadera
Al desagregar por sectores, se destaca que la agricultura fue el principal motor de la expansión durante los primeros seis meses del año, con un crecimiento del 11,1% frente al segundo trimestre de 2025, mientras que en el acumulado semestral, su incremento fue del 12,3%. El desempeño respondió a una mayor producción de soja, arroz, poroto, girasol y tabaco. En contraste, la producción de maíz, algodón, sésamo y yerba mate presentó resultados desfavorables.
En lo que respecta a la ganadería, la actividad forestal y la pesca registraron una caída interanual de 4,1%, mientras que en el acumulado de enero a junio, el retroceso del rubro fue de 0,9%.
El BCP atribuyó este comportamiento, principalmente, a la recomposición del hato ganadero. Ese proceso redujo los niveles de faenamiento de bovinos durante el período analizado. No obstante, hubo señales positivas en el sacrificio de cerdos y aves, también aumentaron la producción de leche cruda y la elaboración de huevos.
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Industrias con tímido crecimiento

Por otra parte, la industria manufacturera creció solo 1,8% en el segundo trimestre, por debajo de los registros de períodos previos cuando alcanzó 6% en el Primer Trimestre 2026, 3,7% (Cuarto T 2025) 7,3% (Tercer T 2025) y 4,5% (Segundo T 2025). Aun así, el sector acumuló una expansión de 4% en la primera mitad de 2026. Entre las actividades con resultados favorables figuraron la producción de aceites, lácteos, azúcar, bebidas y tabaco.
También contribuyeron los productos químico-farmacéuticos, el papel, la madera y los minerales no metálicos. La lista incluye además metales comunes, maquinaria, equipos y otros productos manufactureros, como muebles.
Por el contrario, tuvieron un desempeño negativo la producción de carnes y las actividades de molinería y panadería. También retrocedieron otros alimentos, textiles, prendas de vestir, cueros, calzados y productos metálicos.
Por su parte, el rubro de la construcción mantuvo una evolución favorable, con un crecimiento interanual de 4,2%. El impulso provino principalmente de una mayor ejecución de obras privadas. Ese movimiento se reflejó en un aumento de la demanda de insumos utilizados por el sector, especialmente de origen nacional, detalla el informe del BCP.
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Servicios también desaceleraron

El reporte oficial también muestra que los servicios crecieron 3,4% interanual, una variación inferior a la registrada en los mismos períodos de 2025 y 2024. En el segundo trimestre del año pasado, el sector se había expandido 6,8%, mientras que en 2024 había avanzado 6,5% y pese a esa moderación, los servicios acumularon un crecimiento de 5,7% en el primer semestre.
En cuanto a los servicios que destacaron en el segundo trimestre están la intermediación financiera, los servicios gubernamentales y las telecomunicaciones que estuvieron entre las actividades más dinámicas. También mostraron resultados positivos los servicios de información y validación, incluida la criptominería. Restaurantes, hoteles, inmobiliarias, comercio y servicios empresariales acompañaron la expansión. En este último segmento se incluyen agencias de turismo, consultorías, publicidad y otras actividades de apoyo a compañías. Los servicios a los hogares, como salud, educación y esparcimiento, también registraron avances.
El transporte fue la excepción dentro del sector, al exhibir una evolución negativa durante el trimestre. Desde la perspectiva del gasto, la demanda interna cayó 2,6% interanual entre abril y junio.
La baja estuvo explicada por una contracción de 11,8% en la formación bruta de capital fijo, mientras el consumo privado creció 3,2% y el consumo público, 6,2%.
