En 2005 una hora de trabajo en Paraguay generaba US$ 10,6. Hoy genera US$ 16,3, un 54% más, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En el mismo período, Estados Unidos avanzó un 30% y cada hora genera US$ 81,8.
La explicación no está en la voluntad de cada trabajador. El latinoamericano produce menos en cada hora de trabajo porque dispone de menos herramientas, tecnología y capacitación.
La hora americana genera cinco veces más
La OIT mide el PIB que se genera por cada hora trabajada, en dólares ajustados por poder de compra. No mide lo que cobra el trabajador, sino el valor que crea con su trabajo.
En 2025, una hora de trabajo en Paraguay generó US$ 16,3. En Estados Unidos, US$ 81,8. Cinco veces más. Es decir lo que un paraguayo produce en una jornada de ocho horas, un estadounidense lo genera en una hora y 36 minutos.
La comparación con los vecinos tampoco favorece. Uruguay genera US$ 38,7 por hora, Chile US$ 34,4 y Argentina US$ 33,8. Y lo hacen trabajando menos: un paraguayo suma 2.123 horas al año y un uruguayo, 1.481.

La curva de la productividad
En 2005, un paraguayo producía por hora el 16,8% de lo que generaba un estadounidense. En 2018 llegó al 22,4%, su mejor marca sin contar la distorsión de la pandemia. Desde entonces retrocedió: en 2025 volvió al 20%, el mismo nivel de 2014
Entre 2005 y 2018, la productividad paraguaya creció 50%, a un promedio de 3,2% por año. Desde 2018 avanzó apenas 2,7% en total: 0,4% anual, prácticamente un estancamiento. Estados Unidos, en el mismo período, creció cerca de 2% por año.
El freno coincide con años difíciles: una economía casi detenida en 2019, la pandemia y la sequía de 2021 y 2022, que golpeó al agro. También influye cómo se mide: si el empleo crece más rápido que la producción, el valor de cada hora baja aunque haya más gente trabajando.
El camino hacia los más productivos
Aun tomando el promedio de las dos décadas, 2,2% anual entre 2005 y 2025, la cuenta es larga. Si Estados Unidos se quedaría estancando, Paraguay tardaría 74 años en alcanzar la productividad que ese país tiene hoy. Si Estados Unidos sigue creciendo al 1,3% anual de estas dos décadas, el plazo supera los 180 años.
Corea del Sur logró duplicar su productividad por hora entre 2000 y 2022, según la OCDE, y hoy genera US$ 47,9 por hora, según la OIT.
Más productivos, no más ricos
Trabajar más no garantiza ganar más. Mientras la productividad por trabajador paraguayo crecía alrededor de 50% desde 2000, el ingreso laboral real avanzó apenas cerca de 15%, según el informe del BID publicado en agosto de este año.
Solo Bolivia y Brasil lograron que ambas curvas subieran juntas. En Panamá y República Dominicana, la productividad se disparó mientras los salarios reales casi no se movieron.
En la cima y los rezagados
La hora de trabajo vale fortunas en otros continentes. Irlanda genera US$ 164,7, Luxemburgo US$ 159,5 y Noruega US$ 125,6, según la OIT. En Asia, Singapur alcanza US$ 100,4. En el otro extremo, Nigeria apenas produce US$ 6,8.

Cuatro de cada diez sin salario
La explicación no está en la voluntad del trabajador. El latinoamericano produce menos porque dispone de menos herramientas, tecnología y capacitación.
La estructura del empleo explica buena parte de la brecha. En Paraguay, 60 de cada 100 ocupados son asalariados, según los perfiles de país que publica la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con datos de 2025. El resto son trabajadores por cuenta propia, patrones de pequeños negocios o familiares que ayudan sin sueldo.
En Estados Unidos, la proporción llega a 94 asalariados de cada 100 ocupados. La diferencia también se ve en las tareas: el 52% del empleo está en ocupaciones de alta calificación en el norte del continente, mientras que en Paraguay predominan las de calificación media, que concentran el 58% de los puestos. Menos empleo asalariado y menos puestos calificados se traducen en menos valor por cada hora trabajada.
El BID en su estudio reciente propone modernizar la regulación laboral, desvincular parte de la protección social del empleo formal e invertir en habilidades y capacitación.
La productividad empresarial no están en cuántas horas trabaja un equipo, sino en cuánto vale cada una de ellas.













