En un análisis sobre la situación del campo, que según consultoras este año está impulsando al PIB, el titular de los ingenieros agrónomos del Paraguay señaló que en líneas generales, el agro registra un buen desempeño, a pesar de los desafíos propios de “una actividad altamente dependiente del clima”.
Si bien el sector enfrenta algunos factores que pueden frenar o impulsar la producción, aseguró que la tecnología ayuda bastante al desempeño del sector.
“Cada vez se observa más agricultura de precisión, mejor manejo de cultivos y uso de herramientas que permiten producir de forma más eficiente”, acotó.
Además, el gremialista comentó que la preocupación es el clima, los costos de producción y las incertidumbres de los mercados que consideró que son elementos clave que frenan o impulsan la actividad.
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Sector agropecuarios
En cuanto a los rubros más sólidos, indicó que la soja es el principal cultivo, con alrededor de 3,5 millones de hectáreas sembradas en el país y una destacada presencia en los mercados internacionales de granos, carne y otros productos agropecuarios.
“El maíz y el trigo están teniendo importancia dentro de la agricultura local. A su vez la ganadería es un sector muy fuerte, que es clave para la economía y las exportaciones del país”, contó.
Costos, dólar y financiamiento, bajo la lupa del productor
Por otro lado, el gremialista señaló que los productores están “permanentemente atentos” a variables como los costos de producción, el tipo de cambio y el acceso al financiamiento, factores que inciden en la rentabilidad de la cadena agropecuaria.
Aun así, sostuvo que el productor paraguayo está acostumbrado a trabajar en “escenarios cambiantes” y a adaptarse de manera constante.

El Niño
Desde hace tiempo se habla de la posible llegada de El Niño para los próximos meses, detalló que este fenómeno suele traer más lluvias a la región Oriental, lo que puede beneficiar algunos cultivos, pero también generar excesos de agua, complicaciones en las siembras y dificultades en la cosecha.
“Las zonas más bajas o con problemas de drenaje suelen ser las más afectadas cuando las precipitaciones superan los niveles normales, por lo que es fundamental el monitoreo climático permanente”, apuntó.
Según el agrónomo, este tipo de variaciones climáticas no solo impacta en la producción, sino que puede tener efectos en toda la cadena económica, desde la oferta de alimentos hasta los precios y la actividad comercial.
Productores frente a El Niño
Consultado sobre si los productores están preparados que en años anteriores para una eventual llegada de El Niño, afirmó que sí, debido a que hoy existe mayor acceso a información, tecnología y experiencia para la toma de decisiones.
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Al respecto, dijo que contribuye a reducir riesgos, aunque aclaró que frente a eventos climáticos extremos ningún sistema productivo está totalmente protegido.
Perspectivas del sector
Finalmente, subrayó que existen señales que permiten hablar de una recuperación más sólida del agro, siempre que se mantenga la estabilidad climática, buenos rendimientos y condiciones de mercado favorables.
“Cuando hay previsibilidad el sector responde rápidamente con inversión y producción, lo que termina impactando positivamente en toda la economía”, concluyó.
