Bachi Núñez encabeza festín de bonificaciones en la declarada “economía de guerra”

Basilio “Bachi” Núñez, presidente del Congreso Nacional. Convirtió el Parlamento en una agencia de concesión de empleos para hurreros.
Basilio “Bachi” Núñez, presidente del Congreso Nacional. Archivo, ABC Color

El presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez (ANR, cartista), se posiciona a la cabeza de un discrecional esquema de bonificaciones por “responsabilidad en el cargo” que le reporta desde 2025 un ingreso extra de G. 21 millones cada mes. Pese a la reciente declarada “economía de guerra”, el senador encabeza una lista privilegiada de altos funcionarios, incluidos ministros y directores de entes, que blindan sus bolsillos con millonarios montos adicionales por encima de su salario base.

Una lista selecta de altas autoridades logró, a partir de enero de 2025, inflar sus remuneraciones mensuales con el pago de bonificaciones por “responsabilidad”, un rubro que hasta 2024 no figuraba en las respectivas planillas. El esquema colisiona frontalmente con el discurso de “economía de guerra” pregonado desde el Poder Ejecutivo.

El principal beneficiado con esta maniobra es el titular del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, quien sumó G. 21 millones a su dieta y gastos de representación. Con este incremento, el Estado paraguayo pasó a costear una remuneración total que supera los G. 63 millones mensuales para el legislador colorado cartista.

Este esquema de privilegio igualmente incluye a la totalidad de los ministros de Santiago Peña y a varios directores de entes descentralizados como la Diben, el Indi y la DNCP. Estos funcionarios añadieron montos superiores a los G. 6,5 millones a sus haberes, elevando sus ingresos mensuales por encima de los G. 32 millones.