La salida de Carlos Fernández Valdovinos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) generó reacciones en la arena política. Lo que para el Ejecutivo es un simple cambio, para la oposición es una muestra de que el gobierno de Santiago Peña está perdiendo a sus figuras.
La diputada Johanna Ortega fue una de las primeras en criticar la forma en que se comunicó el cambio. A través de sus redes, cuestionó que la noticia se diera un martes de Semana Santa, al mediodía y a puertas de un asueto total.

“Para que nadie pregunte mucho ni se hable del tema. Estos son los niveles de transparencia que manejan en el Ejecutivo”, sentenció.
¿El final del “Peñismo”?
Para el diputado Raúl Benítez, la renuncia de Valdovinos es es la “primera señal del final del gobierno de Peña”. Según su análisis, el mandatario nunca logró consolidar un peso político propio y hoy se queda sin su “ministro estrella”, aquel por quien “Peña lloraba” al inicio del periodo.
Benítez tildó la gestión de Valdovinos como “insípida” y, en este tramo final, hasta “cobarde”.
El legislador argumentó que el ministro decidió huir justo cuando el barco empezó a hacer agua y la crisis económica golpeó con fuerza a la ciudadanía.

“Es muy loco, pero la primera víctima de la ‘economía de guerra’ es la persona que la anunció”, sentenció Benítez. Asimismo, criticó que los títulos de los “Chicago Boys” no sirvieron para dar soluciones reales a la gente que la pasa mal económicamente todos los días.
Ministro de deudas acumuladas y un “presupuesto mentiroso”
Por su parte, la diputada Rocío Vallejo (Patria Querida) señaló que la salida era una situación que se venía prediciendo debido a la acumulación de deudas con sectores como las vialeras y las farmacéuticas.
Lea más: Deuda estatal: Benigno López advierte tensiones fiscales y propone “gran diálogo nacional”
Según Vallejo, el conflicto por la reforma de la Caja Fiscal también fue un golpe letal para la imagen del ministro, especialmente entre los diputados colorados que quedaron “golpeados” tras la bajada de línea de Economía que luego terminó cediendo en el Senado.

Vallejo describió la realidad de las finanzas públicas como un “presupuesto mentiroso”. Explicó que, mientras en los papeles se prometen recursos a las instituciones, en la práctica el Ministerio de Economía aplica recortes y topes que hacen colapsar los servicios básicos.
Un futuro incierto para la cartera económica
Mientras el presidente Santiago Peña utilizará la Semana Santa para reflexionar sobre el nombre del sucesor, la oposición espera que el próximo ministro no sea solo un perfil técnico “de marketing”, sino alguien con “espalda política” y sinceridad.
Tanto Benítez como Vallejo coincidieron en que el Paraguay necesita una conversación honesta sobre su modelo económico.
Sostienen que se necesita un ministro que ponga la realidad sobre la mesa, que explique cómo se pagarán las deudas y que deje de lado la dinámica de la mentira para afrontar los problemas energéticos y de inversión que hoy tiene al país.


