Yolanda Paredes desafía al Partido Colorado a expulsar a Rivas

pedro alliana, hernan david rivas y santiago peña
El vicepresidente Pedro Alliana, el senador Hernán David Rivas y el presidente Santiago Peña.

La senadora Yolanda Paredes, del Partido Cruzada Nacional, lanzó un desafío directo no solo al cartismo, sino a todo el Partido Colorado, al exigir que asuma su responsabilidad en el caso del senador Hernán David Rivas. La legisladora rechazó el pedido de permiso sin goce de sueldo solicitado por Rivas ante el Senado, argumentando que no tiene sustento constitucional ni reglamentario.

Paredes sostuvo que el pedido de permiso requerido por el senador Hernán David Rivas no encaja en lo establecido por la Constitución Nacional. Citó el artículo 199, que solo contempla permisos para ejercer funciones como ministro o en el servicio exterior.

Asimismo, señaló que el reglamento interno del Senado en su artículo 30 únicamente prevé situaciones accidentales que impidan la presencia del parlamentario, lo cual -afirmó- no aplica en este caso. “Yo no puedo acompañar un pedido de permiso en esta situación”, enfatizó.

Uno de los puntos más delicados de su denuncia es la acusación de que Rivas habría incurrido en coacción grave contra la fiscala Patricia Sánchez.

Lea más: Esperanza Martínez critica “blindaje cartista” a Rivas y advierte trabas para su expulsión

Según explicó, existiría una denuncia formal que documenta amenazas para impedir que la representante del Ministerio Público ejerza su derecho a revisar una sentencia ante la Corte Suprema.

Paredes afirmó que este hecho podría encuadrarse en el delito de coacción grave, tipificado en el Código Penal, lo que agrava aún más la situación del legislador.

“Uso indebido de influencias” y golpe al sistema judicial

La senadora también acusó a Rivas de haber utilizado documentos públicos de contenido falso para acceder a una representación ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.

A su criterio, esto configura un claro caso de uso indebido de influencias, causal directa de pérdida de investidura según la Constitución.

Pero fue más allá: calificó el caso como uno de los mayores escándalos institucionales del país. “Es el caso más escandaloso en cuanto a socavar el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y burlar los derechos de muchísimos magistrados judiciales de la República”, sostuvo.

Desafío directo al Partido Colorado

Paredes no limitó sus críticas al movimiento Honor Colorado, presidido por Horacio Cartes, sino que apuntó directamente al Partido Colorado como responsable político.

Recordó que Rivas llegó al Senado en listas de ese partido y exigió que sean sus propios colegas quienes impulsen la pérdida de investidura.

Lea más: Para no echarlo, cartismo protege a Hernán Rivas con ilegal permiso como senador

Para reforzar su postura, evocó su propia actuación en el caso de Javier “Chaqueñito” Vera, cuando promovió su expulsión. “Así como yo asumí la responsabilidad política y moral en su momento, el Partido Colorado debe hacer lo mismo”, afirmó.

Asegura que existen votos para avanzar

En contraste con otras posturas dentro de la oposición, Paredes aseguró que sí existen condiciones para avanzar con la pérdida de investidura.

Indicó que la suma de votos opositores y de la disidencia colorada podría superar los 23 votos, lo que -según dijo- permitiría encaminar una salida política. A su entender, esta sería “la salida más decorosa” para el Senado ante la ciudadanía.

Lea más: Permiso a Erico es “inconstitucional” y HC sienta un “precedente nefasto” de presión indirecta a la justicia

La senadora opositora también afirmó que el caso Rivas representa un quiebre histórico en términos institucionales. “Yo no conozco un escándalo de mayores proporciones en cuanto a socavar la institucionalidad del Poder Judicial y el Estado de derecho en Paraguay”, expresó, al tiempo de advertir sobre el impacto en la democracia.

Finalmente, reiteró su llamado a que el Partido Colorado asuma las consecuencias políticas de haber incluido a Rivas en sus listas, subrayando que el caso no solo afecta al Senado, sino a toda la estructura institucional del país.