Para el diputado Enrique Antonio Buzarquis (PLRA, Nuevo Liberalismo) las principales dudas sobre el uso de máquinas de votación no estarán en las internas, sino para las elecciones municipales del 4 de octubre, y es ahi donde las nuevas autoridades electas del PLRA, con todos los movimientos, deben impulsar fuertemente el pedido de auditoría a las máquinas de votación.
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”Cuando asuma este nuevo directorio (tras las internas del 7 de junio), una de las prioridades va a ser el tema del control, de la auditoría" de las máquinas de votación, señaló Buzaquis.
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Al ser consultado sobre el reclamo y las dudas, tanto de parte de sus correligionarios como de colorados disidentes, por el alquiler de máquinas de votación al consorcio Comitia- MSA (con posibles vínculos al grupo “amigo” del presidente Santiago Peña), Buzarquis remarcó que “desconfianza siempre existe y va a existir", ante lo cual ellos tienen que ocuparse de buscar garantías.
En el caso del PLRA, además de elegir candidatos a intendentes y concejales municipales, este 7 de junio deberán renovar sus autoridades partidarias (Presidente, vicepresidente, miembros del Directorio, convencionales, presidentes de Comités, etc).
Buzarquis remarcó que además el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) está obligado a despejar todas las dudas y garantizar transparencia. Ellos como actores políticos - y confiando en que ganarían las internas- deben ocuparse en buscar garantías.
“Y nosotros tenemos que ocuparnos, y vamos a ocuparnos como partido de este tema. Terminadas estas elecciones internas partidarias del 7 de junio, vamos a asumir seguramente la responsabilidad política y ahí vamos a estar invitándole a todos los partidos políticos de la oposición para sentarnos a hablar del control electoral para las elecciones municipales y ni qué decir para las elecciones del 2028″, señaló.
Sobre las medidas que implementarían a priori para aumentar los controles, planteó sobre todo, defender el escrutinio de votos en mesa, a la par de combatir otras prácticas “preocupantes”, como la posible inducción al voto con la excusa del “voto asistido”.
Esto hace referencia a que el TSJE habilita que, en caso de personas adultas mayores o con alguna discapacidad sean asistidas por una persona para el voto (voto asistido), lo cual consideran que es aprovechado para que operadores políticos ingresen al cuarto oscuro y manipulen la máquina en nombre del votante.
