El presidente Peña rechazó rotundamente esta mañana permitir que se peritara su fortuna en el periodo que estuvo fuera de la Función Pública, pese a ser una “persona políticamente expuesta” por su condición de exministro de Hacienda y luego candidato a la presidencia.
Reaccionó de forma hostil contra la periodista de ABC Color, Mariela Fretes, consultando si le gustaría que auditaran también sus ingresos, y hasta especuló que las preguntas sobre su fortuna podrían estar motivadas por pagos del grupo criminal Clan Rotela a la trabajadora de prensa.
al respecto, la Red de Mujeres Periodistas del Paraguay defendió a la cronista Mariela Fretes y acusó al mandatario de usar violencia discursiva para eludir el control ciudadano.
El gremio lamentó que el mandatario recurra de forma sistemática a la provocación y a la deslegitimación.
“No es la primera vez que recurre a comparaciones absurdas, desvíos discursivos o ataques personales cuando las consultas periodísticas abordan temas vinculados a la transparencia, el uso de recursos públicos y, sobre todo, el origen de su patrimonio”, reza el comunicado.
Asimismo, la organización expresó su preocupación porque estas conductas se descarguen contra periodistas mujeres. Instaron a la ciudadanía a mantenerse alerta en defensa de la libertad de prensa.

Diputada Ortega trata de “bruto” a Peña
La diputada Johanna Ortega (Partido País Solidario), una de los 8 legisladores que denunciaron penalmente al presidente de la República, Santiago Peña, por haber incrementado un 2.400% su fortuna en solo 6 años, repudió su reacción contra nuestra colega de ABC, Mariela Fretes, que más allá de un exabrupto personal, fue un ataque e intento de censura a la prensa.
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“Mi profunda solidaridad con Mariela Fretes y con la prensa libre. Que un presidente insinúe que una periodista recibe dinero del crimen organizado por hacer su trabajo es intimidación y censura", comenzó repudiando la legisladora.
“En democracia, las preguntas incómodas se responden con transparencia, no con amenazas. Pero lastimosamente no tenemos a un presidente apegado a los valores democráticos. Tenemos a un bruto, caprichosito y títere con ínfulas de dictador", fustigó Ortega.
Peña, en vez de responder cómo hizo para que su patrimonio pase de G. 1.351.955.763 en 2017 a G. 23.024.303.342 cuando asumió como presidente en 2023, hizo una ridícula analogía, sobre si como periodista permitiría que se auditen sus ingresos, especulando alegremente que, supuestamente las consultas sobre su fortuna podrían estar motivadas por pagos del grupo criminal Clan Rotela.
Ortega enfatizó que el ridículo argumento de Peña no es un simple exabrupto, sino que claramente busca “amedrentar a quienes buscan hacer lo que la prensa debe hacer: cuestionar al poder”.
Peña, envalentonado por un conveniente “examen de correspondencia” remitido por la Contraloría a cargo de Camilo Benítez (ANR) a la Fiscalía de Emiliano Rolón, donde supuestamente no encontraron anomalías en su patrimonio, incluso planteó que habría que “pedirle disculpas” por las sospechas.
Denuncian que firma de Chapultepec quedó en el papel
A las críticas se sumó la exministra de Justicia, Cecilia Pérez, quien señaló una contradicción política. Recordó que el compromiso del Ejecutivo con la Declaración de Chapultepec, un pacto internacional para garantizar la libertad de expresión, quedó reducido a una simple firma de escritorio sin validez en la práctica diaria.

Para la exministra, la agresividad de Peña delata una alarmante incapacidad para tolerar el escrutinio público, una conducta que, según explicó, se encuadra dentro del denominado Síndrome de Hubris, conocido popularmente en las ciencias políticas como la “enfermedad del poder”.
Según detalló, este trastorno se caracteriza por un orgullo desmedido, la pérdida de autocrítica y la tendencia a transformar cualquier pregunta legítima en una ofensa personal.
“Si todo está en orden con su patrimonio, ¿por qué tanta hostilidad?”, cuestionó Pérez.
No es la primera vez que Peña ataca a la prensa al verse evidenciado en cuestiones que no puede explicar. Ya lo hizo anteriormente cuando fue pillado de que hasta abril del 2024 fue accionista de Ueno Holding, y por ende, socio comercial del banco “amigo” de este gobierno, Ueno Bank.
Otro exabrupto previo lo tuvo cuando se le descubrió su mansión en San Bernardino, la cual, estando ya como presidente, se vio obligado a declarar por un valor de US$ 900.000.
A esto hay que sumarle que luego se supo que él y su familia usaban a discreción el helicóptero presidencial para ir asiduamente a su casa de veraneo.
También reaccionó molesto cuando su exempleada en Mburuvicha Róga, Luz Maribel Candado, reveló haber encontrado “olvidados” al menos dos sobres con US$ 100.000 cada uno en el quincho de la residencia presidencia, sitio al que acudían desde autoridades nacionales hasta empresarios “mimados” con licitaciones.
