Quieren bajar tensión entre Esgaib y Benítez, pero mantienen amenaza de coacción y censura

Los cartistas trataron de justificar la reacción de Yamil Esgaib, alegando que "cansan" las críticas de los opostores.
Los cartistas trataron de justificar la reacción de Yamil Esgaib, alegando que "cansan" las críticas de los opostores.ARCENIO ACUÑA

En la reunión de mesa directiva de la Cámara de Diputados se abordó el incidente que motivó ayer la suspensión de la sesión, protagonizado por el diputado cartista Yamil Esgaib contra el diputado opositor Raúl Benítez. Dijeron que intentarán dialogar con ambos para que “regulen”; sin embargo, el cartismo mantiene activa la amenaza de suspensión con fuerte tufo a censura a opositores, si siguen apuntando contra el Gobierno.

En la reunión de mesa directiva y líderes de bancada, tanto oficialistas como opositores coincidieron en que no es sano el nivel de confrontación al que se llegó ayer en la Cámara de Diputados, donde la sesión se tuvo que suspender sin tratar ni un punto del orden del día, tras incidentes iniciados por el diputado cartista Yamil Esgaib.

Pese a ser este último el iniciador del conflicto, los cartistas apuntan a dos opositores, el diputado Raúl Benítez (independiente) y Johanna Ortega (Partido País Solidario) que reaccionaron simplemente solicitando al presidente de la Cámara de Diputados, el cartista Raúl Latorre, que su correligionario no interrumpa al que está en uso de palabra.

El hecho en cuestión fue que Esgaib amenazó con “suspender por 60 días” e incluso invitó a moquete al diputado Raúl Benítez, cuya intervención interrumpió a los gritos por sentirse “ofendido” por críticas al gobierno de Santiago Peña y al cartismo.

“Cada sector asumió el compromiso de conversar con el colega correspondiente y en este caso nosotros vamos a conversar con el colega Yamil. Así también solicitamos que se converse con el diputado Raúl (Benítez) que viene insultando e injuriando en cada sesión. Y no se queda atrás también la colega Johanna (Ortega)”, dijo tras la mesa directiva el líder de bancada de Honor Colorado, Miguel Del Puerto.

Si bien afirmó que en esta reunión de mesa directiva “no se debatió” la posible imposición de sanciones como la suspensión, no cerró del todo la puerta y cargó toda la tinta contra los opositores.

Justificó el hecho de que hasta Esgaib haya amenazado a moquete, diciendo que “si uno recibe insultos reiterativos y no solamente hacia Yamil Esgaib, hacia toda la bancada de Honor Colorado, que nos trata de criminales, de narcotraficantes y bueno, Yamil tuvo su reacción, tiene su carácter, pero no crean que nosotros aceptamos todas esas críticas del diputado Raúl Benítez”.

Al respecto, se le recordó que los fueros parlamentarios están para garantizar la libre expresión de los legisladores, y que tampoco es mentira que en el movimiento haya personas vinculadas al narcotráfico, como el condenado exsenador Erico Galeano, que recién cuando vio inminente su condena decidió alejarse de Honor Colorado.

“Pero que lo haga con nombre y apellido. No pueden meternos a todos en la misma bolsa con ese tipo de acusaciones. Yo tengo una trayectoria, tengo una familia detrás mío y no acepto que me metan en la misma bolsa”, alegó Del Puerto.

Finalmente se insistió que entonces el problema es que ellos se “ponen el sayo”, ante lo cual se limitó a acusar a Benítez de hacer un “show mediático” que “es muy reiterativo y ya cansa”.

Quieren demostrar poder y temen sufrir coacción, alerta Guillermo Rodríguez

El diputado opositor Guillermo Rodríguez (Yo Creo) alertó que lo grave es que la mayoría cartista no se conforma con acaparar el poder, sino que busca este tipo de aleccionamiento para demostrar que pueden hacer lo que quieren y que las normas rigen, pero principalmente contra los opositores, pudiendo usarse incluso como coacción y hasta como autocensura.

“No podemos ser todos tan blanditos, las cosas tenemos que decirnos, pero tenemos que jugar bajo la misma regla, así cada vez que nosotros vamos a decir algo o excedernos en nuestro uso de palabra y vamos a vivir bajo el miedo de una sanción, de una suspensión, de una como ayer hizo el colega, creo que esto termina de ser muy injusto, porque de un lado se puede tener todos los atropellos y las reglas, las normas y los estatutos no rigen para una bancada, pero sí rige para la oposición", reclamó Rodríguez.

Dijo que está de acuerdo en que el debate y las sesiones se deben desarrollar con respeto y, sobre todo, cumpliendo el rol de legislar, pero que no son los opositores los que empiezan a incidentar.

“Creo yo que no podemos tampoco censurarnos en ese sentido. Ahora, cuando esto pasa al plano de la amenaza o al plano de la coacción, ahí creo yo que constitucionalmente nosotros como legisladores perdemos nuestra garantía“, alertó.

Finalmente, dijo que acá lo grave es que la vara es distinta para los oficialistas y los opositores, y que las reglas podrían convertirse hasta en un mecanismo de autocensura, sobre todo porque también el cartismo usa las reglas y las instituciones como una forma de demostrar poder.

“Esto es algo que ellos vienen a demostrarte porque no sirve de absolutamente nada un poder subjetivo. Ellos quieren demostrar que efectivamente es así, que las sanciones no se van a aplicar del otro escenario (contra los suyos), que todos los reglamentos, estatutos, las normas, incluso las leyes, me atrevo a decir, se van a ejercer con mayor rigurosidad sobre una línea opositora y creo que ahí es donde nosotros estamos desvirtuando completamente el Estado de derecho", lamentó Rodríguez.