El diputado abdista Daniel Centurión dijo estar sorprendido por la obsesión que mantiene el presidente de la República, Santiago Peña, con su antecesor, Mario Abdo Benítez, a quien sigue pretendiendo culpar pese a que ya está acercándose al final de su mandato, y todo para querer ocultar el hecho de que está enfocado solo en dos cosas: 1) hacerse más rico, y 2) atacar a sus críticos.
“La mitad de su tiempo le dedica a ver cómo va a ganar plata con el dinero público, con el dinero de la gente, y la otra mitad cómo va a atacar o a destruir a sus adversarios políticos", resumió Centurión.
El mismo acuñó una frase que atribuyó al expresidente Nicanor Duarte Frutos diciendo que Peña “está enamorado del dinero, del poder y del placer”, mientras que en contrapartida, “se divorció de la realidad de nuestro pueblo”.
El legislador opositor no entiende cómo es que Peña sigue despotricando contra Abdo, siendo que hasta ahora todas las obras que inauguró fueron de “Marito” y ni una es propia.
“Si uno mira qué obras ha dejado o va a dejar este Gobierno, no vemos absolutamente nada. Acá solamente vemos corrupción creciente", insistió.
El mismo remarcó que desde un inicio Peña y el cartismo intentaron utilizar como discurso supuestas falencias en el Gobierno pasado; sin embargo, el hecho de que no hayan podido articular ni una causa penal incluso con una Fiscalía cómplice, es muestra de que no encontraron nada.
Mientras tanto, ellos sí acumulan cada vez más indicios de estar enriqueciéndose a costa del Estado y que, por ello, obviamente, van a pintar un “país de maravillas”, pero solo para los suyos.
“El entorno del Presidente de la República es el que se está enriqueciendo rápidamente utilizando el dinero público y eso es lo que nos dejan”, siguió cuestionando como único legado de Peña hasta ahora.
Centurión -pese a las diferencias- incluso valoró que el presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, se haya sumado al reclamo que hace tiempo vienen haciendo como disidentes, que es priorizar la salud pública.
