En el marco de la causa por un presunto daño patrimonial de G. 61.000 millones en el Instituto de Previsión Social (IPS) se encuentran los -ahora imputados- expresidentes Vicente Battaglia (gobierno de Mario Abdo Benítez) y Jorge Brítez (administración de Santiago Peña), este último, sobre todo, a quien Hugo Meza y otros diputados oficialistas defendieron a capa y espada hasta su cambio.
Ahora, con la causa penal en proceso, existe nula autocrítica, y más como obligación, refieren que esperan que la Justicia llegue al fondo de la investigación.
“Ojalá que la justicia haga su trabajo, vaya hasta las últimas consecuencias y que el que tocó la plata, el que malversó, el que descuidó administrativamente el buen proceder, tenga sus consecuencias políticas y judiciales en este caso en la imputación y que eso no termine en el oparei”, dijo Meza.
Sin embargo, se le consultó si es que no tienen su cuota de responsabilidad los presidentes de turno que sostuvieron a los titulares de la previsional, que, durante su gestión, ya supuraban sospechas de corrupción; y en el caso particular, de Britez lo blindaron hasta más no poder.
“Y a la luz de lo que hoy está saliendo, evidentemente hay muchas cosas, muchos cuestionamientos y eso el tiempo dirá, finalmente, cuál fue nuestra participación o no, en este caso la participación del gobierno en sostener a administradores. No solamente este gobierno, sino el anterior también haber sostenido en su cargo”, dijo Meza pretendiendo repartir la culpa.
Insistido respecto a una eventual complicidad de Abdo y Peña, y por ende, también ser pasibles de una imputación en esta causa, Meza evadió diciendo que “eso finalmente la justicia eso va a decidir”.
