Diputados: MOPC logra “cheque en blanco” sin topes, pero traban fondo de US$ 75 millones

Carmen Dejesús Giménez de Ovando y otros asistentes en trajes formales, en un salón con paredes rojas, discuten documentos.
Reunión de bancadas cartistas con la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión en Diputados.Bancada de Honor Colorado.

El lobby de la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), Claudia Centurión, ayer ante las bancadas cartistas de Diputados dio frutos a medias. Le aprobaron un “cheque en blanco” sin tope para el pago de intereses por deuda a vialeras, pero el préstamo de US$ 75 millones para caminos rurales volvió a postergarse debido a la falta de quórum. Ante esto, el presidente Latorre volvió a convocar a una sesión extra para mañana a las 09:30 hs.

La Cámara de Diputados otra vez quedó sin quórum al momento del tratamiento del proyecto de ley “ de préstamo por un monto de hasta US$ 75 millones para el financiamiento del Programa de mejoramiento de la Conectividad Rural”, que desató una guerra personal con el senador cartista Silvio “Beto” Ovelar y obligó a la ministra del MOPC, Claudia Centurión a ir ayer a Diputados a hacer lobby, lo que le sirvió a medias, ya que solo logró un millonario “premio consuelo” de US$ 50 millones.

Con resquicios de la pelea entre diputados cartistas y el senador “Beto” Ovelar, durante los rimbombates discursos intentando lucirse con el proyecto con el préstamo de US$ 75 millones, la Cámara de Diputados quedó sin quórum con claras ausencias de cartistas.

Previendo un inminente quiebre del quórum mínimo, el diputado cartista Benjamín Cantero (ANR, HC) pidió el cierre de debate y llevar a votación, ante lo cual el propio vicelíder de bancada de HC, Alejandro Aguilera, se opuso.

“Yo me opongo porque hay muchas cosas que aclarar acá, nosotros fuimos muy manoseados y yo quiero hacer unas aclaraciones antes de ir a votación de este proyecto”, dijo Aguilera, impidiendo el cierre del debate.

La bancada cartista y sus satélites por sí solos tienen mayoría propia (46 votos) si querían aprobar, pero incluso con algunos liberales solo lograron 36 votos al momento del control de quórum.

De hecho, el propio Cantero, pese a intentar apurar la aprobación debido a que una partecita beneficiaría a su departamento (Canindeyú), en la etapa de oradores tiroteó contra la intromisión previa de “Beto” Ovelar.

“No necesitamos de un senador entrometido que venga a la Cámara porque tenemos decisión propia en cada cámara, esto va para el senador Beto Ovelar”, a quien le remarcó que el que “quiera venir a imponer está de más” y no es que con “trato apu’a se va a solucionar esto”, dijo Cantero.

También hubo un claro mensaje de los opositores, que se negaron a dar quórum debido a que la ministra Centurión y la mayoría cartista ninguneó a los demás bloques de Diputados, ya que solo se reunió con los oficialistas.

Entre ellos, el diputado Pedro Gómez (PLRA, Nuevo Liberalismo) catalogó a Centurión como “la peor ministra que tiene este gobierno”, y dijo hablar no solo como opositor, sino que estaba seguro también en nombre de algunos oficialistas que no se animan a decirlo.

Gómez se “solidarizó” hasta con los cartistas por la manera en que les “han faltado el respeto por la manera en cómo se manejaron todas estas cuestiones” y remarcó el porqué la considera la peor ministra haciéndose éco de denuncias de presunta sobrefacturación en obras en Central.

La ministra de Obras Públicas no nos puede seguir viendo la cara de estúpidos y mucho menos a esta cámara que representa realmente el sentir de cada departamento", arengó Gómez en contra de la mnistra.

“Cheque en blanco” y sin tope al final

En paralelo y de manera contradictoria a las críticas contra la ministra Centurión en etapas previas de la sesión, tras varias semanas se sancionó y remitió al Ejecutivo el proyecto de ley “que autoriza el pago de intereses por certificados de obra y autoriza la emisión de títulos de deuda pública”, en una versión que ni siquiera establece topes.

Este proyecto permitirá “bicicletear la deuda” en cuanto a intereses por mora con constructoras de obras públicas, y si bien se hablaron de montos que ronda los US$ 50 millones, en el papel no establece topes para el pago ya que finalmente se aprobó sin modificaciones la versión Senado. Por esto, opositores lo tildaron de “cheque en blanco” y “demencial”.

El que planteó el monto de los US$ 50 millones fue el diputado Emilio Pavón (PLRA) en base a los informes recibidos en la Comisión de Presupuesto y plasmado en un dictamen de aprobación con modificaciones, sin embargo, en realidad se sancionó la versión Senado, que no fijó ningún tope ni monto.

Que solo un dictamen haya por el rechazo “es demencial” por la discrecionalidad, increpó la diputada Johanna Ortega (Partido País Solidario), que expresamente pidió aclarar qué versión se votaría, ya que la del Senado ni siquiera pone topes.

Yo lo que pido es la aclaración sobre los montos de dictámenes, sobre si se van a excluir los dictámenes que son de aprobación sin un monto límite, ¿coinciden los montos de los otros dictámenes? ¿sobre qué se va a votar?, y si no, me disculpan, adelante los que quieran ser cómplices de este descalabro, yo no voy a ser cómplice", dijo Ortega adelantando que votaría en contra.

En respuesta, Latorre dijo que se tomaría como base el dictamen de la comisión de Presupuestos (que tenía uno por la aprobación y otros con modificaciones), pero para despejar cualquier duda, la cerrarse la votación, confirmó que se remite al Ejecutivo. Si se modificaba, debía volver al Senado, pero eso no ocurrió.

Otro que advirtió de la gravedad de lo que se estaba aprobando es el diputado Raúl Benítez (Independiente), que en vano intentó apelar a la conciencia y racionalidad de sus colegas.

“El proyecto no habla de cuáles deudas y qué es lo que se va a pagar específicamente, es dedocrático, es confiar no más en una institución, o sea, yo quiero entender cómo ustedes vienen todas las semanas, la atacan a la ministra de Obras Públicas y en la misma semana que la atacan a la ministra de Obras Públicas vienen y le dan un cheque en blanco”, dijo Benítez.

En su lista de dudas, no por falta de interés sino por total falta de transparencia del MOPC, citó la dudas sobre a quién se le va a pagar (empresas), no establece cómo se van a priorizar los pagos, que no deja claro si con esto van a cubrir realmente las obras que quedan, entre otros.

“Pero si no tenemos cómo pagar las obras, en un año o dos años vamos a tener el mismo problema con los mismos intereses, o sea, que ni siquiera se entiende bien que se va a aprobar. No importa el discurso, no importa lo que se dicen en el micrófono, no importa lo que vienen a decir en la reunión, lo que importa es lo que está en la ley, lo que importa es lo que