Luego de que el Vicepresidente de la República, Pedro Alliana, confirmó que el titular del Partido Colorado y principal líder del movimiento oficialista Honor Colorado, Horacio Cartes, le comunicó personalmente su decisión de cambiar el respaldo dentro de la chapa presidencial y apostar por Juan Carlos Baruja, se confirmó la crisis interna del movimiento y del Partido con el quiebre de la relación entre Cartes, Alliana y Peña.
Tras esto, hoy Cartes se reunió con el expresidente de la República, Mario Abdo Benítez, principal referente de la disidencia colorada. El encuentro se realizó en la casa del extitular de la Dinac, Edgar Melgarejo, quien ofició de anfitrión.
Según indicó el dueño de casa, su cercanía con ambos líderes del Partido Colorado fue lo que influyó para que sea su vivienda el escenario ideal para el encuentro. Dijo que las conversaciones fueron motivadas por temas de alcance nacional que venían suscitándose.
“Esta crisis del movimiento Honor Colorado, todas las cuestiones que hacen a la interna que hoy hay dentro del oficialismo, eso no tiene nada que ver con la agenda, otros eran los temas y bueno, estaba pactada una reunión”, refirió.
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Reunión fue motivada por “los grandes temas nacionales”
Si bien no dijo cuáles eran los “grandes temas nacionales” que trataron los líderes de las dos facciones más importantes del Partido Colorado, aseguró que ambos tenían interés de dialogar, además de que a partir de ahora se va a habilitar una agenda partidaria.
Al ser consultado sobre si ambos líderes están molestos con el gobierno de Santiago Peña, respondió que no sabe si es molestia, pero a todos los ciudadanos hay cosas que les gustan y cosas con las que están en desacuerdo, además de las puntualizaciones que ambos líderes pueden decir sobre la gestión de gobierno.
“Se relativizó totalmente en lo que se refiere a chapa, electoralismo en general no fue parte del debate, fue una reunión más fraternal de dos históricos amigos, de compañeros del partido, de compañeros de lucha que tuvieron sus diferencias, sus antagonismos y que hoy entiendo que pueden esperar esa situación en pro del país y de la nación toda, que necesita que sus líderes coincidan, se reúnan y la pacificación del partido implica la pacificación del país también”, precisó.
Melgarejo dijo que hoy no se puede desconocer que hay una crisis en el sector financiero, el cual goza de una solidez que trasciende incluso la interpretación del país en el mundo, según las calificaciones que tiene Paraguay, lo que consideró es gracias a la gestión de los gobiernos colorados. Destacó que este fue un punto importante de la reunión.
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Insistió en que si bien el sistema es muy fuerte, hay cuestiones que ameritan el debate, sobre todo aquello que pueda menguar la credibilidad en las instituciones, como el Banco Central del Paraguay (BCP), cuyo directorio hoy es cuestionado por varios legisladores tras el informe que presentó ante el Senado con respecto a las faltas y excesos de Ueno Bank, entidad hoy sumariada y de cuyo holding de empresas fue accionista Peña estando en funciones.
Reunión fue muy amistosa
Melgarejo describió la reunión como muy amistosa entre ambos exmandatarios, en la que primó la fraternidad y sinceridad de propósito.
“Una reunión muy amistosa, muy fraterna y yo veo sinceridad de propósito en ambos y sobre todo ningún afán de ponerse en contra o generar ninguna cuestión que pueda hacer daño ni acentuar ninguna crisis, al contrario, veo que ambos ambos líderes tienen la vocación y la intención de ayudarle al país”, detalló.
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Sobre si esto sería el inicio de una nueva disidencia, respondió que en caso de que exista una división en el oficialismo, “seguro que sí, pero no puedo decir si realmente se va a consolidar esta división”.
