La crisis interna del oficialismo colorado comienza a repercutir en el funcionamiento del Senado. La sesión ordinaria de este miércoles se desarrolló con una asistencia insuficiente para avanzar con normalidad en el orden del día y dejó en evidencia la falta de compromiso de los legisladores con el trabajo parlamentario.
De los 45 miembros de la Cámara Alta, solo 18 estuvieron en sala para el primer llamado, por debajo de los 23 requeridos para el quorum. La ausencia de legisladores de distintas bancadas, incluidos colorados disidentes, impidió avanzar con los temas previstos.
Según el presidente del Senado, Basilio “Bachi” Núñez, las ausencias se registraron en casi todas las bancadas, por lo que rechazó atribuir la responsabilidad exclusivamente a los colorados.
La situación contrasta con las remuneraciones que perciben los integrantes de la Cámara Alta: el presidente del Senado cobra G. 42 millones mensuales, los vicepresidentes G. 41 millones y los demás senadores G. 37.900.000.
La pelea entre peñistas y cartistas llega al Senado
El reacomodo político dentro de Honor Colorado agrega incertidumbre al escenario legislativo. Varios senadores colorados ya definieron su acercamiento al sector del presidente Santiago Peña, mientras otros permanecen a la expectativa o evitan expresar públicamente su preferencia.
En medio de esta disputa, referentes del oficialismo sostienen que Peña asumirá el liderazgo político del sector y esperan su regreso de Washington para conocer los primeros lineamientos.

La tensión interna coincide con una jornada en la que la Cámara Alta tuvo escasa actividad. Tras el inicio de la sesión, los legisladores solo dieron entrada a la comunicación del viaje de Peña a Estados Unidos, previsto del 21 al 23 de octubre, para participar en actividades académicas, un foro sobre América Latina y una reunión con el director de la CIA, John Ratcliffe.
Durante la etapa de oradores, únicamente intervinieron Ignacio Iramain, senador independiente; Rubén Velázquez, de Yo Creo; y Eduardo Nakayama, del PLRA.
Pedidos de informes sobre Ueno Bank, en el centro de la disputa
Entre los asuntos previstos figuraban solicitudes de información impulsadas por el senador Rafael Filizzola, del Partido Democrático Progresista (PDP). El legislador requería seis pedidos de informes al Banco Central del Paraguay sobre empresas vinculadas al grupo Vázquez y otra solicitud relacionada con la fusión entre Ueno Bank y Visión Banco.
Filizzola cuestionó que la banca matriz haya omitido documentos en una respuesta anterior y sostuvo que la ciudadanía tiene derecho a conocer los riesgos que podrían afectar su dinero.
Sin embargo, el presidente del Senado, Bachi Núñez, esta mañana advirtió que los pedidos de informes relacionados con entidades financieras serían evaluados con mayor rigurosidad para evitar lo que calificó como “pánico financiero” o “terrorismo financiero”.
Senadores cobran hasta G. 42 millones al mes
La falta de asistencia vuelve a poner bajo la lupa el costo de la representación parlamentaria. Mientras el presidente del Senado percibe G. 42 millones mensuales, los vicepresidentes cobran G. 41 millones y los demás miembros de la Cámara Alta reciben G. 37.900.000.
La remuneración mensual se mantiene independientemente de que una jornada legislativa pueda avanzar o quede limitada por la falta de quorum. En este caso, la ausencia de al menos tres senadores respecto del mínimo requerido impidió desarrollar con normalidad la sesión ordinaria.
Para el segundo llamado de la sesión extraordinaria, según los reportes, la sala del Senado se encontraba vacía, una señal de la dificultad para reunir a los legisladores en una jornada marcada por la disputa interna del oficialismo.
