15 de febrero de 2026

Cada 8 de febrero se celebra el Día Internacional del Scotch, una fecha adoptada por comunidades de aficionados, bares especializados y marcas para rendir homenaje al whisky escocés y a una cultura que atraviesa siglos.

Los helados con sabor a cóctel ganan lugar en bares y cocinas caseras. Mojito, piña colada o espresso martini en versión congelada suenan tentadores, pero hay un enemigo silencioso: el alcohol puede dejar el helado duro como hielo o, al revés, tan blando que nunca llega a cuajar.


Primero fueron los frappuccinos extravagantes, luego los cafés dalgona y las bebidas “aesthetic”. Ahora le toca el turno a la dirty soda: combinaciones dulces y cremosas que mezclan gaseosas, lácteos, jarabes y frutas, y que se han convertido en el nuevo objeto de deseo en TikTok e Instagram.


Con el calor, las “frozen margaritas” se vuelven protagonistas. Pero en casa muchas terminan aguadas, con trozos grandes de hielo o tan densas que parecen granizado de feria. La clave para lograr esa textura fina, casi como nieve, no está solo en la receta, sino en la técnica.