13 de agosto de 2026

El promedio de ingreso mensual corriente de la población ocupada en Paraguay pasó de G. 2.316.200 en el segundo trimestre de 2017 a G. 3.313.700 en el mismo periodo de 2026. El incremento absoluto fue de G. 997.500, equivalente a una variación de 43,1%, de acuerdo con los recientes datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El avance fue más elevado entre los hombres, cuyos ingresos subieron de G. 2.483.600 a G. 3.638.600, una diferencia de G. 1.155.000, o 46,5%. En las mujeres, el promedio aumentó de G. 2.049.400 a G. 2.859.200, con una mejora de G. 809.800, equivalente a 39,5%.

El ingreso laboral en Paraguay exhibe diferencias marcadas entre categorías ocupacionales al comparar los datos del primer trimestre de 2017 con el de 2026. El promedio de ingreso mensual de la población ocupada total pasó de G. 2.288.700 en 2017 a G. 3.440.700 en 2026, lo que evidencia una expansión relevante de más de G. 1.150.000. Este incremento se observa en todas las categorías, aunque con intensidades distintas, lo que redefine la estructura relativa de ingresos en el mercado laboral. La evolución no solo muestra crecimiento, también deja en evidencia una segmentación persistente entre el empleo público, el sector privado y las demás formas de ocupación.
La pronunciada caída del dólar es el gran tema económico del momento, tanto en el sector privado como en el sector público. La moneda norteamericana se depreció frente al guaraní aproximadamente un 25% en un año, de un pico de G. 8.000 a G. 6.100 por dólar, volviendo a los niveles de fines de 2018. Ello ha generado quejas y pedidos de intervención en diversos sectores empresariales y también lamentos en la administración fiscal, por la drástica reducción de los ingresos aduaneros en términos de moneda nacional. Sin embargo, el ciudadano común y corriente observa esta discusión con perplejidad y desconfianza, porque siente, con bastante razón, que cuando sube el dólar le suben todos los precios, pero, cuando baja, no acontece lo inverso en la misma proporción.

La medición de los hogares donde una mujer es la principal aportante de ingresos permite observar cambios relevantes en la estructura económica y social de las familias. Este indicador capta el peso relativo del ingreso femenino dentro del hogar y refleja transformaciones vinculadas al mercado laboral, la participación económica de las mujeres y la dinámica de los ingresos familiares. A partir de una ordenación de mayor a menor de los ingresos de todos los perceptores en cada hogar, se identifica aquellos casos donde el ingreso de una mujer supera al del resto de los miembros, considerando distintos tipos de hogar.
El economista Jorge Garicoche advirtió sobre el deterioro de las finanzas públicas, marcado por la caída de ingresos no tributarios y la postergación de pagos, en medio de una economía con desempeños dispares.

El reciente informe “Principales resultados de Pobreza Monetaria y Distribución de Ingresos 2025” publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) permite identificar algunos elementos que invitan a una lectura más cuidadosa de los resultados, especialmente al momento de interpretar la mejora en los ingresos y su vínculo con la evolución de la pobreza en Paraguay.