El aumento de la producción nacional del tomate, sumado al ingreso de contrabando de la fruta, está dejando a los agricultores sin posibilidades de comercializar sus cosechas, denunciaron horticultores del departamento de Caaguazú.
El productor de tomates de la compañía 1 de Mayo de esta localidad, Ruperto Benítez, explicó que actualmente los productores ni siquiera consiguen vender el tomate a G. 2.000 por kilogramo, mientras que el costo necesario para producir y obtener algún margen de ganancia ronda los G. 7.000 por kilogramo.
El productor detalló que una parcela de 1.000 plantas requiere una inversión aproximada de G. 7.000.000 a G. 10.000.000, considerando los gastos desde el inicio del proceso productivo. En vista de que las plantas producen un promedio de 3 kilos por época de cosecha, el costo de producción ronda los G. 3.000 el kilo en finca.
La situación actual genera importantes pérdidas porque, ante la ausencia de compradores, una parte de la producción termina echándose a perder en las propias fincas y lo poco que venden lo hacen por debajo del costo de producción.
La producción está sin salida comercial, lamentó horticultor de Caaguazú

El principal problema, según Benítez, es que actualmente existe una sobreoferta de tomate en el mercado nacional. La producción aumentó y los agricultores no encuentran compradores suficientes para colocar la cosecha.
La falta de comercialización obliga a reducir considerablemente el precio de venta de las cosechas, sin siquiera alcanzar a recuperar los costos de producción. Esta situación golpea especialmente a los pequeños agricultores que dependen directamente de la venta de sus cultivos para sostener a sus familias.
Benítez cuestionó además la falta de una planificación efectiva de la producción por parte del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Sostuvo que las autoridades realizan estimaciones sobre la intención de siembra, pero el problema vuelve a repetirse cuando se concentra la cosecha y el mercado no tiene capacidad para absorberla.
El ingreso de tomate de contrabando perjudica al productor nacional
El productor, Ruperto Benítez, también señaló al contrabando como uno de los principales factores que perjudican al sector, debido al ingreso de tomate proveniente del extranjero en momentos en que existe una importante producción nacional.
Según Benítez, esta situación termina agravando la falta de mercado para los productores locales, quienes deben competir por los mismos consumidores mientras una parte de su cosecha permanece sin comercializar.
En ese sentido, cuestionó el trabajo de las instituciones responsables del sector agrícola y reclamó mayor asistencia técnica y acompañamiento a los pequeños productores.
Reclamo al Gobierno

Ruperto Benítez afirmó que el problema no se limita a la pérdida económica de una cosecha, sino que afecta directamente a las familias que dependen de la agricultura para cubrir sus necesidades básicas.
El productor cuestionó que los agricultores queden prácticamente solos cuando se registra una caída de precios y una saturación del mercado, y reclamó que el Gobierno Nacional adopte medidas que permitan garantizar canales de comercialización para la producción nacional.
También hizo un llamado a sectores empresariales con capacidad de comercialización para que colaboren en la búsqueda de una salida para los productores que actualmente no encuentran compradores.
Por su parte, la encargada de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del MAG en Caaguazú, Ing. Leticia Varela, manifestó que actualmente se registra una superproducción de tomates, además de una cosecha masiva en Yhû y 3 de Febrero, zonas que fueron afectadas por el fuerte temporal de la semana pasada. Indicó que esta situación está generando una saturación del mercado, pero que las ventas se estarían normalizando en los próximos días.
Varela señaló que el MAG cuenta con una planificación de la intención de siembra, aunque aclaró que se trata de estimaciones aproximadas sobre la cantidad de producción que se tendría por cada mes del año.
