El sistema de tercerización de servicios médicos del Instituto de Previsión Social (IPS) quedó bajo la lupa esta semana, en la sesión del Consejo de Administración, tras revelarse profundas debilidades en los mecanismos de fiscalización en el interior del país.
Durante la última reunión de los consejeros del IPS con el presidente del ente, Isaías Fretes, realizada el martes 12 de mayo, se advirtió que la falta de tecnología y personal suficiente en el interior del país está dejando la puerta abierta a posibles irregularidades financieras y prestacionales.
IPS: fiscalización rudimentaria en en interior del país
La preocupación se centró en los contratos de servicios especializados en el departamento de Caaguazú, principalmente, donde se registró un aumento significativo en la ocupación de camas de terapia intensiva.
Durante la sesión, las autoridades del IPS realizaron comparaciones entre los modelos de control. Resaltaron que mientras el sistema utilizado en el Chaco se encuentra plenamente digitalizado y centralizado, en zonas como Caaguazú la fiscalización es casi rudimentaria.
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“En el Chaco el sistema de control (...) es mucho más fácil porque el sistema lo permite. Sin embargo, aquí se manejan simplemente con sello y algunos ni siquiera utilizan el sello”, denunciaron los consejeros.
Fretes resaltó que esta precariedad técnica impide verificar en tiempo real si el asegurado efectivamente recibió la atención por la que el IPS debe pagar.
Un solo auditor y bajo sospecha de ineficacia
La estructura humana detrás del control que deberían de tener estos pagos, también fue duramente cuestionada. Se confirmó que el IPS cuenta con apenas un fiscalizador médico para cubrir áreas críticas en Coronel Oviedo y Caaguazú.
Para el Consejo, esta situación es insostenible y peligrosa. “El buen sentido me dice a mí que el sistema controlador está flojo”, indicó Fretes.

Los consejeros resaltaron que un solo profesional, con dedicación limitada de tiempo, no puede garantizar la transparencia de miles de consultas y procedimientos. “Estamos permitiendo o dando oportunidad a fugas”, sentenciaron al referirse a la posibilidad de facturaciones indebidas.
El costo del servicio
Derlis León, gerente de Salud, intentó explicar el salto en el consumo de los contratos tercerizados entre diciembre y febrero, señalando que la red propia (Hospital Ingavi y Hospital Central) opera al 100% de ocupación en áreas como neonatología.
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León indicó que una terapia de adultos tercerizada cuesta al IPS G. 6.5 millones, mientras que la neonatal ronda los G. 6.8 millones. Aseguró que estos montos son inferiores a los G. 9 millones establecidos regularmente, lo que justifica la tercerización como una necesidad operativa.
Auditoría inmediata
El presidente del IPS ordenó una auditoría interna inmediata para los servicios de Caaguazú y Campo 9, primeramente. “Tenemos que revisar qué estamos haciendo nosotros versus lo que se está haciendo en la tercerización”, dijo.
El Consejo concluyó que reforzar la estructura de control interno no es una opción, sino una obligación para asegurar que los fondos de salud lleguen realmente a los pacientes y no se pierdan en la burocracia de las planillas.
