Parches inútiles: el desastroso estado de Bruno Guggiari en Lambaré

Calle con baches y agua acumulada, automóviles en movimiento y motocicleta estacionada a la izquierda.
Un vehículo se desplaza por la Avenida Bruno Guggiari con pavimentación deteriorada y charcos en la superficie. Los vecinos y usuarios de la avenida reclaman el cese de los "parches" la aplicación de soluciones definitivas.Silvio Rojas.

Vecinos del barrio San Rafael, en Lambaré, denuncian el desastroso estado de la avenida Bruno Guggiari por culpa del abandono municipal y exigen soluciones definitivas ante el colapso vial.

La intersección de la avenida Bruno Guggiari y San Rafael, ubicada en el barrio San Rafael de Lambaré, presenta un escenario crítico debido al colapso total de su pavimento. La capa asfáltica se encuentra cubierta por una sucesión de pozos profundos y baches de gran envergadura que destruyen los vehículos que circulan por ahí diariamente. Los conductores se ven obligados a realizar maniobras arriesgadas sobre la calzada para sortear estos enormes cráteres que inhabilitan el tránsito normal en la zona.

Automóvil azul oscuro en movimiento, dispersando agua de charcos en calle pavimentada y dañada, sin personas visibles.
Un vehículo circula sobre la deteriorada avenida Bruno Guggiari, en Lambaré.

Esta transitada arteria, que conecta de manera directa a la ciudad con la capital, Asunción, es motivo de constante indignación para los frentistas y automovilistas. Los pobladores denuncian de forma directa a la Municipalidad de Lambaré por mantener una política de reparaciones superficiales basada en parches inútiles que no solucionan la crisis. Los ciudadanos reclaman que estos recapados de asfalto en frío se desintegran por completo a los pocos días de ser colocados.

De la gestión de “Guido” González al abandono actual en Lambaré

Este déficit en la infraestructura vial se arrastra desde la gestión del exintendente Rosa “Guido” González (ANR), quien renunció el pasado 24 de junio para oficializar su candidatura de cara a los comicios del 4 de octubre. En su reemplazo asumió la concejal Magalí Franco (ANR-HC), heredando una administración cuestionada por la deficiencia en los servicios públicos básicos y el mal estado de las calles. Cabe recordar que González carga además con una imputación por el ahogamiento de dos militares en un raudal, caso del que fue sobreseído provisionalmente.

Las últimas precipitaciones registradas en la ciudad agravan el peligro en todo este tramo debido a que el agua estancada oculta por completo la profundidad real de los baches. La calzada de la avenida Bruno Guggiari se transforma tras cada lluvia en una trampa invisible y altamente riesgosa para los automovilistas. Los motociclistas son los más expuestos a sufrir caídas graves al no poder divisar las imperfecciones del suelo sumergido.

Guido González (ANR, HC) y Magalí Franco,  intendenta interina de Lambaré.
Guido González (ANR, HC) y Magalí Franco, intendenta interina de Lambaré.

Según los vecinos, la raíz del deterioro asfáltico es la falta de un sistema de desagüe pluvial eficiente. Ante la falta de alcantarillado adecuado, las corrientes de agua generan desprendimiento de materiales y termina socavando la base estructural de toda la carpeta asfáltica.

El impacto del arroyo Leandro Sosa en la calle San Rafael

La topografía de la zona empeora la situación dado que la calle San Rafael se encuentra a escasos metros del cauce del arroyo Leandro Sosa. Durante los días de tormenta, esta calle recibe un volumen incontrolable de agua proveniente de las zonas altas de la ciudad. Al no tener canales de contención, la vía se convierte prácticamente en un brazo adicional del arroyo arrasando con cualquier remiendo.

Intersección de calles urbanas con vehículos visibles y pavimento dañado, reflejando el impacto de la lluvia reciente.
Vehículos circulando con dificultad en la intersección de las calles Bruno Guggiari y San Rafael. Esta calle se transforma en un brazo más del arroyo Leandro Sosa, ubicado a pocos metros.

El desastroso estado de este punto clave de conexión genera un caos vehicular diario para miles de trabajadores que intentan ingresar o salir de Lambaré. La presencia de los pozos provoca frenadas bruscas, embotellamientos y desvíos improvisados por parte de los conductores que buscan la manera de evitar los agujeros. El riesgo de accidentes de tránsito graves se multiplica de forma alarmante durante las horas de mayor circulación.

Los contribuyentes y frentistas del barrio exigen el cese definitivo del abandono estatal y rechazan cualquier nuevo intento de bacheo temporal. La comunidad reclama la ejecución inmediata de una obra de infraestructura vial que contemple canales de drenaje y pavimento de hormigón hidráulico.