2 de septiembre de 2026

La comuna de lambareña emitió notificaciones preventivas de riesgo y evacuación a los residentes apostados en la franja de seguridad del arroyo Lambaré, amparada en previsiones meteorológicas severas. Vecinos denuncian falta de obras de infraestructura definitivas y décadas de abandono estatal.

La polémica concejala de Lambaré, Carolina González (ANR, disidencia), esposa del exdiputado Orlando Arévalo (procesado) presentó su renuncia como miembro de la Junta Municipal. Trascendió que la decisión se debió a su contundente derrota como aspirante a la intendencia en la interna, su fallido plan de asumir la intendencia interina por cuatro meses y que todo su equipo la abandonó para trabajar en la reelección de Guido González (ANR, HC).

Pese al feriado decretado a última hora, la Municipalidad de Lambaré atiende este martes hasta las 13:00 para la regularización de habilitaciones. Anuncian que el miércoles habrá tolerancia en los controles urbanos, pero desde el jueves arrancan operativos conjuntos con la Policía Nacional.

El clan Arévalo, conformado por el ex diputado Orlando Arévalo y su esposa la concejal Carolina González (ANR-FR), va en picada. Primero el parlamentario perdió su banca, luego su esposa perdió las internas y su deseo de ser intendente y ahora la Essap corta el servicio de agua potable en la seccional colorada que es utilizada como bastión de la pareja lambareña.

Luego de varias suspensiones inició este lunes el juicio oral al ex intendente de Lambaré Armando Ramón Gómez Arévalo (PLRA) y otros cuatro acusados de integrar supuestamente un esquema criminal que, según fiscalía, causó un perjuicio de G. 9.317.065.062 a la institución municipal en el año 2019. Las defensas cuestionaron la competencia del Tribunal de Sentencia y la hipótesis fáctica del Ministerio Público.

Como “premio consuelo” la concejal Carolina González, esposa del cuestionado ex diputado Orlando Arévalo, intentó ser intendenta de Lambaré por cuatro meses tras su derrota en las internas coloradas; sin embargo, el oficialismo local con el apoyo de ediles liberocartistas sepultó al clan Arévalo y ni rebote pudo llegar a la Intendencia.