La cruda realidad obstétrica fue motivo de amplio debate durante la sesión de esta mañana del Consejo de Administración del Instituto de Previsión Social (IPS). Al debatirse la adquisición de exoprenalina inyectable —un fármaco vital para frenar partos prematuros—, se dejó al descubierto que la vida de miles de madres y recién nacidos queda atada a discusiones de sobreprecios.
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La jefa del Departamento de Ginecoobstetricia, doctora Liz Karina González, acompañada por la doctora Miriam Duarte, expuso las graves falencias de una red sanitaria desasistida que mendiga insumos básicos.
La doctora González resaltó que la exoprenalina cumple una función irremplazable en los servicios clave del IPS, principalmente en aquellos del interior del país. Explicó que su aplicación como útero-inhibidor de primera línea es la única barrera farmacológica para frenar partos prematuros entre las 24 y 34 semanas de gestación, ganando el tiempo crítico indispensable para lograr la maduración pulmonar del feto antes de una arriesgada derivación al colapsado Hospital Central.
Escandaloso incremento en medicamento materno-infantil
Mientras los hospitales dependen críticamente de este fármaco para evitar derivaciones tardías —y con ello contener gastos millonarios en unidades de terapia intensiva neonatal—, en el IPS se discute la viabilidad de su compra, ante un escandaloso incremento que paso de G. 18.000 a G. 35.000 por ampolla.

“Pedimos que no se rechace la compra. Si bien tenemos otro medicamento que es el Atosibán, cuando esto tenemos en falta, nuestro primer medicamentos a utilizar es la exoprenalina. Pero a nivel de hospitales en el interior, no hay Atosibán, es un medicamento de muy alto costo que solo lo tenemos en el Hospital Central”, explicó la doctora González.
En la sesión del martes último, el Consejo ya había debatido la adquisición del medicamentos Atosibán y, el análisis de esta adjudicación generó un fuerte debate ante una variación de costos del 89% en el precio referencial que derivaría en un sobrecosto mensual de G. G. 192.500.000 en este medicamento específico.
Isaías Fretes cuestionó “indefensión” ante proveedores
Durante el debate, los consejeros del IPS cuestionaron la pasividad con la que se manejan los compras ante la avivada de los proveedores. Isaías Fretes, presidente del IPS recalcó que la fragilidad en la negociación deja en absoluta indefensión a los pacientes del interior.
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“Que haya un solo oferente nos deja en el territorio de nadie y tenemos que sujetarnos a la empresa, que nos puede alzar el precio hasta a un millón también”, cuestionó Fretes, al tiempo de fustigar la debilidad en los controles previos y la dependencia de un único oferente que deja al IPS contra las cuerdas y, poniendo en riesgo latente la salud materno-infantil por la incapacidad de anticiparse a las demandas del mercado farmacéutico.
Ante la presión de justificar la adjudicación y la necesidad imperiosa de no dejar sin stock a las maternidades del país, el Consejo optó por tomar conocimiento formal de las justificaciones técnicas y dejar la decisión final para la sesión del próximo martes. Como medida paliativa, el pleno resolvió enviar una nota formal a la empresa oferente para “suplicar un ajuste más ecuánime” en sus tarifas.
