Aftosa: ganaderos respaldan mantener la vacunación para proteger el acceso a mercados

Experiencias y perspectivas sobre la fiebre aftosa y un año para llegar a acuerdos
Hato ganadero paraguayoShutterstock

La continuidad del esquema de vacunación contra la fiebre aftosa genera respaldo entre los principales gremios ganaderos, que sostienen que preservar el estatus sanitario será clave para dar previsibilidad al sector, sostener el acceso a mercados internacionales y potenciar las exportaciones de carne paraguaya.

Tras el debate instalado el año pasado acerca de la posibilidad de dejar de vacunar contra la aftosa en Paraguay, desde el sector ganadero aseguraban que “colgar la jeringa” no se daría durante el gobierno de Santiago Peña.

En ese aspecto, en un reciente discurso el mandatario expresó que la discusión sobre el futuro de la inmunización no puede reducirse a una cuestión “meramente administrativa”, sino que debe ser una decisión estratégica para el Paraguay.

Desde la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) emitieron un comunicado en el que expresaron su “plena satisfacción” y respaldo a la decisión del Gobierno Nacional, ratificada en más de una instancia por el presidente de la República, Santiago Peña, de mantener el esquema de vacunación plena contra la fiebre aftosa durante los años 2027 y 2028.

“Esta decisión coincide con la posición que la Appec sostiene de manera consistente, en el sentido de que cualquier transición hacia un eventual cese de la vacunación debe estar precedida por el fortalecimiento de las capacidades institucionales del país para prevenir, detectar y responder eficazmente ante una emergencia sanitaria”, destacaron.

Importancia económica de la vacunación contra la aftosa

A su vez, desde los gremios ganaderos justifican que el mantenimiento del esquema de vacunación permitirá preservar el estatus sanitario, considerado uno de los principales activos para sostener el acceso a los mercados internacionales y las exportaciones de carne paraguaya.

En ese sentido, es importante recordar que la carne bovina constituye uno de los principales productos de exportación del Paraguay y llega a más de 50 mercados internacionales. El año pasado, según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) el sector superó por primera vez la barrera de los US$ 2.000 millones en envíos al exterior.

Asimismo, el complejo cárnico nacional obtuvo este año la habilitación de nuevos destinos y próximamente recibirá nuevas auditorías, con la expectativa de sumar más mercados para la carne paraguaya, de acuerdo con las autoridades nacionales.

Taiwán es el cuarto comprador de carne bovina paraguaya.
En el 2025, las exportaciones de carne bovina paraguaya superaron US$ 2000 millones, según Senacsa.

Preocupación por cualquier suspensión de la vacunación contra la aftosa

Marco Panciotto, presidente de la Appec, mencionó a ABC que, en una ganadería más “tecnificada y más apalancada”, la previsibilidad se vuelve fundamental. Por eso, observan con mucha preocupación cualquier escenario de suspensión de la vacunación contra la fiebre aftosa.

“Para el productor representa un riesgo enorme y, hasta hoy, no ofrece una ventaja concreta equivalente. Esa decisión será determinante para saber si la ganadería paraguaya puede retomar un camino sostenido de crecimiento”, indicó.

“Excelente situación sanitaria”

Señaló que la preocupación radicó en la incertidumbre sanitaria generada por el debate sobre dejar de vacunar contra la fiebre aftosa. Aseguró que hoy Paraguay “disfruta de una excelente situación sanitaria”, construida durante décadas gracias al enorme esfuerzo económico y organizativo de los propios productores, quienes, según indicó, sostienen año tras año el programa nacional de vacunación.

“Esa estructura constituye además una herramienta estratégica de respuesta: si algún día el virus ingresara desde un país vecino o desde otra región del mundo, contar con un sistema de vacunación plenamente operativo permitiría reaccionar de forma mucho más rápida y eficaz que si toda esa capacidad ya hubiera sido desmantelada”, explicó.

El gremialista añadió que el verdadero desafío no pasa por la vacuna, sino por las condiciones institucionales necesarias para prescindir de ella. Sostuvo que, mientras Paraguay no logre fortalecer plenamente sus capacidades institucionales (de las cuales el control efectivo de las fronteras es solo una de sus expresiones más importantes), eliminar una herramienta que hoy funciona sería un riesgo demasiado grande.

Del 6 de mayo al 7 de junio será el segundo periodo de vacunación contra aftosa y brucelosis.
En abril pasado, la vacunación antiaftosa 2026 alcanzó 12.737.470

“Trasladar todo el riesgo al productor, sin ofrecerle un beneficio concreto que justifique semejante exposición. Introducir ese nivel de incertidumbre en un sector que realiza inversiones de largo plazo sería un error”, acotó Panciotto.

Pedido para no modificar el esquema vigente de vacunación

Por su parte, Daniel Prieto, presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), recordó que desde el sector solicitaron que durante el gobierno de Santiago Peña no se modificara el esquema vigente de vacunación contra la fiebre aftosa y afirmó que ese planteamiento “fue atendido” y que existe el compromiso de mantener el esquema actual hasta la conclusión de su mandato.

“Esa definición aportó previsibilidad y tranquilidad a miles de productores, reafirmando que la sanidad animal debe sustentarse en criterios técnicos y en la protección de uno de los mayores patrimonios del Paraguay: su estatus sanitario”, resaltó.

Asimismo, el ruralista destacó que se continuará con el trabajo conjunto entablado entre los gremios ganaderos y el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), con el fin de “prepararse para el futuro”.

Vacunación antiaftosa 2026 alcanzó 12,7 millones de bovinos

En abril pasado durante el primer periodo la vacunación antiaftosa 2026 alcanzó 12.737.470 bovinos vacunados, con un avance del 99,28% en comparación con el mismo periodo del año anterior y 116.849 propietarios registrados, según datos del servicio veterinario oficial.