El inminente reajuste del salario mínimo legal en Paraguay, estimado en apenas G. 69.577 sobre la base de una inflación acumulada del 2,4% declarada por el Banco Central del Paraguay (BCP), ya generó críticas. La senadora Yolanda Paredes (Cruzada Nacional), calificó esta cifra como “patética” y de concretarse este escenario a partir de julio próximo, el país enfrentará uno de los incrementos salariales más bajos de los últimos años.
Lea más: Salario mínimo: Senado posterga tratamiento del plan que busca cambiar método de reajuste
Para la parlamentaria, un aumento que ni siquiera alcanza los 70.000 guaraníes no solo es insuficiente ante el encarecimiento de la vida, sino que se convertirá en un bumerán directo contra el bolsillo de los trabajadores. Según su análisis, el sector empresarial y el de transporte utilizarán este reajuste marginal como la “excusa perfecta” para remarcar precios de primera necesidad, argumentando una supuesta suba en sus costos operativos.
El cuestionado “promedio” del BCP: ¿Whisky y flores naturales?
La legisladora arremetió contra los criterios técnicos que utiliza el BCP para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el cual sirve de base legal para fijar el salario. Paredes desnudó que la canasta general del BCP incluye artículos que distorsionan la realidad que vive una familia de escasos recursos a fin de mes.
Lea más: ¿El salario mínimo subirá más que la inflación?: esto es lo que se definirá este mes
“Yo no me esperaba otra cosa del informe del BCP. Imaginate que en su listado de productos para definir la inflación incluyen flores naturales, whisky y computadoras. Si vamos a buscar términos medios combinando esas cosas con la comida, por supuesto que la inflación les va a dar casi cero”, sentenció.
La senadora explicó que, al promediar todos los rubros, el BCP oculta el verdadero golpe que sufren los hogares en los supermercados y mercados. Al desglosar los datos oficiales históricos, se constata que el rubro específico de alimentación sufrió una variación al alza del 44% desde el año 2011.
Lea más: Senadora insiste en que salario mínimo debe calcularse con base en precios de la canasta básica
Al juntar ese porcentaje con productos de recreación o tecnología, el Gobierno termina fijando un aumento que no condice con la realidad social.
“Si va a subir G. 70.000, prefiero que no suba nada”
Paredes advirtió que el aumento proyectado causará un efecto dominó que terminará “crucificando” aún más a una clase trabajadora ya muy sacrificada.
“Para que te aumenten G. 70.000 y eso desencadene una cadena de subas en el pasaje del transporte público, la carne, el pan y la leche, prefiero que no suba nada. No le demos la excusa al sector privado”, expresó.
Paredes denuncia un proyecto congelado y un Conasam “disfuncional”
La senadora recordó que en junio de 2025 presentó un proyecto de ley para modificar los criterios de fijación del salario mínimo y redefinir las funciones del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam). Sin embargo, denunció que la propuesta lleva un año “en el freezer” ya que las comisiones recién comenzaron a solicitar informes técnicos, una estrategia parlamentaria que busca postergar el debate para que este año no haya novedades.
Lea más: Salario mínimo en Paraguay: más de 700 mil empleados ganan por debajo
El proyecto de ley estipula que el salario mínimo no dependa únicamente del IPC general, sino que se mida de forma integral cruzando cuatro factores clave:
- El índice de precios específico de la canasta básica familiar (alimentos y servicios esenciales).
- El índice de inflación general.
- El nivel de productividad del país.
- El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).
Finalmente, Paredes disparó contra la estructura actual del Conasam, creado originalmente por el Código Laboral para liderar estudios técnicos tripartitos. Reveló que, tras pedir informes sobre su funcionamiento, el propio Banco Central le confirmó que la única tarea del consejo es enviar una nota en mayo pidiendo el número de inflación y firmar el acta correspondiente.
“La Conasam no estudia absolutamente nada, no convoca a audiencias con los sectores, están al pedísimo. O modificamos de forma urgente las atribuciones de este consejo o directamente lo eliminamos, porque tal como funciona hoy es completamente disfuncional y no le sirve a ningún trabajador paraguayo”, concluyó.
