Para el diputado Pedro Gómez, presidente electo de la Juventud Liberal Radical Auténtica, el PLRA deja atrás una cuestionada conducción y renueva autoridades con optimismo y un “cambio generacional”. Subrayó que a futuro, el desafío del partido es volver a representar los intereses de la gente y los temas nacionales.
Admitió que la “ideología liberal” se fue perdiendo y que muchos incluso desconocen su concepto como modelo de gestión de gobierno. No obstante, subrayó la necesidad de fijar alianzas con otras fuerzas opositoras, buscar la unidad interna y ganar el poder en 2028.
Sostuvo que la ciudadanía ya no quiere ver a los liberales en “la otra vereda” criticando y haciendo denuncias, sino gobernando. Igualmente, dijo confiar en que el nuevo presidente del PLRA, Alcides Riveros, sepa encontrar la unidad respecto a la falta de seguimiento de la línea política institucional que marca el partido y que habitualmente no se acompaña en el Congreso.
En lo que respecta a las nuevas generaciones, Gómez dijo que su desafío como presidente de la JLRA es “volver a hablarle a los jóvenes de lo lindo que es el liberalismo, de la ideología y del modelo liberal como gestión pública”. “Como JLRA, tenemos que empezar a capacitar a los jóvenes para que sepan lo que realmente es el liberalismo”, dijo

No normalizar la corrupción
También lamentó lo preocupante que se vuelve “normalizar la corrupción en nuestro país” e instó a la ciudadanía a no permitir este fenómeno. Repudió que autoridades nacionales como el presidente de la República, Santiago Peña, estén salpicadas en constantes escándalos de corrupción como si fuera algo habitual, ya sea por los fondos del IPS en bancos de su entorno; “los sobres del poder” y otros casos.
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“No tenemos más que dejar que la gente normalice eso, porque no es normal tener un gobierno corrupto, no vamos a salir adelante así”, aseveró.
También recalcó la necesidad de hablarles a los jóvenes sobre la importancia de un modelo de gestión y gobernanza. Subrayó que, al fin y al cabo, “el gobierno que nosotros decidamos, que elijan los jóvenes paraguayos y toda la población, decide el precio de la carne, el precio del combustible, el sistema de salud público pésimo que hoy tenemos”.
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En cambio, lamentó que, según las cifras, los jóvenes de 18 a 30 años representan una de las franjas más grandes de votantes pero es el sector que menos acude a votar.
La falta de unidad es la gran culpable de no llegar al poder
Por su parte, Liliana Boccia Amarilla, hija de la senadora Celeste Amarilla, dijo que construir la unidad es el mayor desafío del PLRA tras las internas. Afirmó que la falta de unidad es la gran culpable de no alcanzar el poder, a diferencia de la ANR, que “a los 10 días ya están todos con el abrazo republicano por la lista 1”.

Coincidió en que la ideología liberal se fue perdiendo, pero lo atribuyó al nivel educativo y a la pérdida de valores sociales. Afirmó que con el pasar de los años, la gente abrazó ideas como “Yo soy colorado, porque mi abuelo era colorado” o “Yo soy liberal, porque mi papá era liberal” y “yo me voy al tercer espacio porque no me gustan ni los liberales ni los colorados”, sin comulgar con ninguna ideología.
Agregó que otro problema es que el PLRA, durante la dictadura stronista (1954-1989) era el único partido revolucionario por lo que acogió a personas de extrema derecha y extrema izquierda que no comulgan con el liberalismo.
Apuntó que, por ello, hay que volver a enseñar a los jóvenes por qué son liberales, cómo es un gobierno liberal, cómo debe comportarse un liberal y cuál es la patria con la que el PLRA sueña y quiere construir.
Se necesita gente culturalmente preparada
Sostuvo que el partido, en los últimos años, se encontraba “semi abandonado”, perdiendo peso su Directorio y cada uno yendo por sus intereses personales. Sin embargo, celebró que el nuevo titular partidario haya armado un buen equipo con gente joven.
Dijo que, por ello, ella y otros quieren “volver a ese partido de nuestros antepasados”. En su caso, dijo que viendo a su padre Franklin “Anki” Boccia y su madre Celeste Amarilla se “enamoró” del PLRA.
Sin embargo, dijo que para eso hay que volver a ser un partido de gente formada, educada y culturalmente preparada. “Y para eso, como partido, tenemos que prepararnos”.
Anunció que uno de los proyectos en la Juventud Liberal es recuperar el instituto de formación partidaria José P. Guggiari y elevarlo al grado de universidad.
“Pese a quien le pese, nosotros diremos la verdad”
Marlene Orué, del movimiento Coherencia Liberal, celebró la apertura de las nuevas autoridades del PLRA a debatir o rever la resolución que anuló la paridad en las listas. Sostuvo que su sector, será aperturista y dialoguita, pero sin entregar sus banderas de las mujeres, los jóvenes y la renovación.

Coincidió en que el principal desafío del PLRA es llegar a la unidad para las elecciones municipales. “Pero también que no sea una unidad solamente electoral”, sino tratar de reivindicar todo lo que tenga que ver con una propuesta y alternativa para que la gente pueda votar lo que se merece, a una oposición que busque mejorar la calidad de vida de la ciudadanía.
Respecto a que el PLRA haya perdido su identidad debido a sus alianzas, señaló lo contrario. Dijo que mantiene los principios aliancistas de unirse a otros partidos y que creen en la libertad, en la igualdad y la fraternidad.
No obstante, subrayó la necesidad de trabajar en una propuesta que no sea solo electoral, sino en dar una “batalla cultural” contra el fascismo, la discriminación y el odio y garantizar que los principios estén por encima del beneficio electoral.
A modo de ejemplo dijo que repudiaba las expresiones racistas de la senadora Celeste Amarilla y que tal como decía José de la Cruz Ayala, “pese a quien le pese, nosotros diremos la verdad”.
