Convocado para debatir sobre modificaciones a la “Ley de Seguros”, concurrió cerca del mediodía el presidente interino del BCP, Miguel Mora, quien a su salida evitó hablar sobre el caso Ueno Bank. Otro que estaba anunciado para la reunión era el miembro del directorio del BCP y exprocurador Marco Aurelio González Maldonado, pero este directamente no apareció.
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Puntualmente se le consultó sobre los controles de la banca matriz sobre los créditos a empresas vinculadas que sean dados con criterios paupérrimos, es decir, fuera de los parámetros prudenciales, como se detectó en el banco de los exsocios comerciales del presidente de la República, Santiago Peña, Ueno Bank.
“Ya explicamos, está en el cuestionario (respondido al Senado)”, respondió primero, pero se le retrucó remarcándole que eso es mentira, ya que en el documento no hacen referencia a ese punto.
Al quedar en evidencia, cambió su versión y dijo que “se respondió en la audiencia reservada” con el Senado el pasado viernes, para finalmente alegar que estaba impedido de dar más detalles por el “secreto bancario”.
Pese a la insistencia con las consultas, se limitó a huir para no responder cuestiones que en realidad no están sujetas al secreto bancario y que tienen que ver con procedimientos generales de control dentro del BCP.
En este caso, la consulta era sobre el procedimiento de control interno del BCP y también eventualmente sobre la debida diligencia ante la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad).
La consulta es relevante, ya que, según los propios reportes oficiales del BCP, detectaron dos cuestiones sumamente llamativas en torno a préstamos de Ueno a empresas vinculadas al grupo Vázquez.
Uno es el otorgamiento de créditos al margen de los “parámetros prudenciales”, es decir, entregaron créditos de entre US$ 42 millones y 62 millones, “a sola firma” y “sin garantías reales” a empresas como Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA, vinculadas al Grupo Vázquez.
Otro hecho que debe llamar la atención no solo al BCP, sino a Seprelad, es que tras estos primeros préstamos hechos en septiembre de 2025, en abril de este año, Ueno volvió a otorgar créditos a estas empresas por unos US$ 20 millones a tasas más bajas para cancelar parte de los créditos anteriores, lo que en términos coloquiales es un bicicleteo.
Otro aspecto que se intentó consultar con el titular del BCP es si, además de estos monitoreos que culminaron en un sumario a directivos de Ueno, el BCP se encuentra realizando otros controles a la misma institución que no sean los informados en la respuesta a pedido de informe del Senado.
