10 de junio de 2026

Profesionales de enfermería protestan hoy contra la actual crisis en salud pública, debido a la escasez crítica de medicamentos e insumos, demoras de meses por estudios y cirugías y otras difíciles situaciones que afectan a los servicios del Ministerio de Salud, y que se replican en los del IPS. Gremios médicos acusan al Gobierno de precarizar el sistema para impulsar millonarias tercerizaciones y cuestionan el gasto estatal en eventos festivos, mientras hay niños que no reciben tratamiento cardiaco por falta de fondos.

El gremio de enfermería anuncia una masiva manifestación por la crítica situación que se está dando en los hospitales públicos. Desde la APE denuncian un dramático faltante de insumos esenciales, que pone en riesgo la vida de los pacientes. No hay desde anticoagulantes y medicamentos cardiológicos, hasta material quirúrgico indispensable, como hojas de bisturí, hilo para sutura y guantes.

Más de 3.000 profesionales de enfermería de todo el país llegarán a Asunción este miércoles para protestar contra la insostenible falta de insumos básicos en los hospitales públicos. La presidenta de la APE, Mirna Gallardo, afirmó que dejarán de lado reclamos laborales históricos del sector para priorizar la voz de los pacientes. Denuncian que la escasez de insumos, junto con la tercerización de servicios a precios inflados, colapsa el sistema.

El IPS defendió el millonario llamado de G. 35.000 millones adjudicado a la empresa Neighpart SAECA para instalar 60 cabinas de triaje con inteligencia artificial en los servicios. El gerente de Salud, Derlis León, justificó la inversión alegando que la tecnología “va a permitir quintuplicar la atención” en el área de Urgencias y, dará una solución a la falta de 900 enfermeras. La Asociación Paraguaya de Enfermería (APE) considera el costo como un “despilfarro injustificable”.

El IPS adjudicó a la cuestionada firma Neighpart la licitación para el servicio de Evaluación y Clasificación Instantánea de Pacientes por un monto máximo de G. 35.000 millones. La Asociación Paraguaya de Enfermería (APE) denunció el hecho como un “despilfarro injustificable”, ya que el costo unitario del servicio licitado es diez veces mayor al que cobra el personal de enfermería por la misma prestación.