4 de junio de 2026
La Cámara de Diputados aprobó nuevamente el estado de emergencia departamental para el Alto Paraguay, a consecuencia del aislamiento provocado por la falta de caminos que, una vez más, afecta a los pobladores, convirtiéndose esto en una costumbre que, antes que atacar el problema de fondo, se transforma en una estrategia utilizada por políticos para obtener votos a cambio de kits de alimentos.
Qué difícil se torna tratar de realizar trabajos serios en nuestro país cuando está de por medio el uso del dinero público, por lo que no existe otra suposición más que la de pensar en grandes negociados, como nos tienen acostumbrados nuestras autoridades, donde sobresalen los hechos de corrupción cuando se dan situaciones de privilegios.
El famoso eslogan oficial de que “vamos a estar mejor” sí parece haberse cumplido... al menos para algunos. Porque desde el departamento de San Pedro lo que se percibe no es precisamente bienestar general, sino más bien que los únicos que claramente están mejor son las autoridades políticas, mientras el pueblo sigue cada vez peor. Tal vez hubo un pequeño malentendido: nunca dijeron quiénes iban a estar mejor.
Entre las numerosas necesidades sociales por las que a diario atraviesan los pobladores del Alto Paraguay, sin duda, la más importante es el tema vial, atendiendo que por la falta de caminos de todo tiempo, de manera permanente, las familias de la zona viven aisladas por largos meses.
La improvisación estatal en el Alto Paraguay en obras públicas y sociales sobresale a cada momento, y el costo que deben pagar los pobladores es altísimo, pues al final son estas familias, sobre todo las más humildes, las que cargan con esta verdadera cruz de abandono y sufrimiento diario.