20 de julio de 2026
El Gobierno Nacional realizó recientemente la entrega de buses pequeños a los 17 departamentos del país, dentro del programa educativo Semillas del Futuro, en busca de potenciar la educación de la primera infancia, con lo que se plantea acercar oportunidades de aprendizaje, lectura, juegos y estimulación a niños y niñas de los primeros años de vida.
Podemos citar una infinidad de situaciones difíciles que afectan a gran parte de la población paraguaya en general y la de Amambay en particular en diversos aspectos. En esta oportunidad, la referencia es para dos territorios específicos en los que el día a día de los pobladores reflejan una realidad común que conduce a una conclusión y es la absoluta ausencia del Estado, privándoles de algo tan básico como un camino para desplazarse.
Los pobladores del Alto Paraguay desde hace décadas viven de una manera deplorable en relación con la precariedad de los caminos de tierra; ambulancias transportando enfermos varadas en el barro, transporte público con pasajeros atrapados en el lodo, familias enteras cuyos vehículos quedan atascados al costado del camino, son solo algunas de las tristezas que deben soportar a la hora de viajar.
Qué difícil se torna tratar de realizar trabajos serios en nuestro país cuando está de por medio el uso del dinero público, por lo que no existe otra suposición más que la de pensar en grandes negociados, como nos tienen acostumbrados nuestras autoridades, donde sobresalen los hechos de corrupción cuando se dan situaciones de privilegios.
El famoso eslogan oficial de que “vamos a estar mejor” sí parece haberse cumplido... al menos para algunos. Porque desde el departamento de San Pedro lo que se percibe no es precisamente bienestar general, sino más bien que los únicos que claramente están mejor son las autoridades políticas, mientras el pueblo sigue cada vez peor. Tal vez hubo un pequeño malentendido: nunca dijeron quiénes iban a estar mejor.