30 de mayo de 2026
Una reciente foto de este diario muestra a alumnos de una escuela y de un colegio ubicados en una aislada comunidad sampedrana, asistiendo a clases impartidas sin pizarras bajo unos árboles, tras la clausura ministerial de aulas que podían derrumbarse. La nada insólita imagen ilustra un aspecto de la grave y prolongada crisis de la educación pública, que salta a la vista con suma frecuencia, incluso en las zonas urbanas: el de la infraestructura, en muchos casos tan ruinosa que hasta pone en riesgo la vida y la integridad física de los docentes y de los educandos.


Lejos de ser una etapa histórica clausurada, el estronismo sobrevive como cultura política, como sentido común autoritario y como pedagogía del silencio, sostiene el profesor Cristian Andino a propósito de las recientes y polémicas declaraciones del titular de la ANEAES.
En una entrevista brindada la semana pasada por el presidente de la República, Santiago Peña, no tuvo otra idea que burlarse de las reglas básicas de la economía financiera, y decir que la mejor forma para que a los paraguayos les sobre “plata en el bolsillo” es cambiar a sus hijos de un colegio privado a uno público. “Si hay más niños que anteriormente sus padres pagaban una cuota para mandarle a un colegio privado y hoy sus padres deciden ir a un colegio público, quiere decir que esa gente va a tener más plata en sus bolsillos”, sostuvo, con la convicción de que había dado la mejor lección de administración de su vida. Estas declaraciones, que solo muestran el “mundo paralelo” en el que quiere hacer creer el presidente que viven los paraguayos, desató toda serie de memes y burlas, pero más allá de lo jocoso que pueda resultar, no deja de ser preocupante la desconexión de la realidad que mantiene constantemente aquel que juró que todos, y no solo un grupo selecto, iban a “estar mejor” en su gobierno.

Fiestas, viajes por destinos turísticos paradisiacos y la educación universitaria en Nueva York, EE.UU., son algunas de las ostentaciones expuestas en redes sociales por la hija del presidente Santiago Peña. El estilo de vida está lejos de las últimas recomendaciones del mandatario para la población, que –según Peña– “tendrá más plata en el bolsillo” al optar por el sistema educativo público.
En varias ciudades del país, familias pasan la noche frente a las instituciones públicas para garantizar un lugar para el próximo año lectivo. La falta de docentes, la saturación de aulas y la inscripción por orden de llegada obligan a los padres a dormir en veredas para que sus hijos puedan acceder a la educación básica.
La senadora Blanca Ovelar (ANR) expresó que en el sistema educativo se debe aplicar una “depuración” en las instancias de conducción para lograr la transformación deseada. Afirmó que ya no se debe elegir por “cuestiones de simpatía”, dejando de lado a los profesionales técnicos con preparación por cercanos políticos.