3 de marzo de 2026
El secuestro de Almir de Brum, ocurrido el 21 de febrero de 2026 en la zona rural entre Canindeyú y Caaguazú, no es solo un crimen más en la larga lista de acciones del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Es un síntoma alarmante de algo mucho más profundo y peligroso: la normalización del terror en nuestra sociedad.

Ante el secuestro de un sojero por miembros de una banda criminal, el presidenciable Arnoldo Wiens (ANR, Colorado Añetete) cuestionó la falta de presencia estatal en la zona. Dijo que el crimen organizado avanza donde el Estado no llega y sostuvo que durante su gestión como ministro de Obras, en el gobierno de Mario Abdo Benítez (2018-2023), se dio una fuerte presencia en materia de obras, educación y servicios básicos para reducir esta inseguridad.

El senador del Partido de la Libertad, Eduardo Nakayama, lamentó que en 20 años los trabajos de inteligencia hayan sido insuficientes para acabar con el grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo, que el sábado reapareció y secuestró a Almir Brum en Caaguazú. Sobre si es una cortina de humo, dijo que “no tenemos muchos temas relevantes”. También se refirió a la consolidación de la candidatura de Soledad Núñez.

CURUGUATY. La inteligencia militar considera que en la zona donde fue secuestrado Almir de Brum (32), además del grupo criminal EPP, que se atribuyó el hecho mediante un panfleto, también existen otras organizaciones criminales que podrían estar involucradas. Hasta el momento, no se puede confirmar plenamente que el caso corresponda al EPP.


El ministro del Interior, Enrique Riera, resaltó las dificultades que enfrentan las autoridades en la lucha contra el grupo criminal autodeminado EPP, al que se atribuye un nuevo secuestro reportado el pasado fin de semana en el departamento de Canindeyú.