25 de abril de 2026

CAAGUAZÚ. Luego de 43 días del derrumbe del techo del aula del preescolar y del quinto grado de la Escuela Básica Nº 1653 María Auxiliadora, ubicada en la zona conocida como Calle 25 Tayao, el MEC sigue sin proveer las aulas móviles prometidas, dejando a los alumnos en una situación totalmente precaria para el desarrollo de las clases. La institución cuenta con 107 estudiantes, desde el nivel inicial hasta el noveno grado, y requiere una rápida acción de las autoridades.



Más de 300 alumnos de la Escuela N° 710 Don Carlos Antonio López, de Pedro Juan Caballero, iniciaron las clases sin contar con pupitres, según denunció la directora de la institución. Las autoridades del sector prometieron priorizar la solución de dichos problemas. También se viralizó un video en el que se observa a alumnos sentados en el piso por no contar con mobiliario adecuado para asistir dignamente a clases.

La escuela N° 710 Don Carlos Antonio López, de Pedro Juan Caballero, presenta varias falencias en materia de infraestructura a pocos días del inicio de clases. Un pabellón está clausurado por un grave problema estructural, varias aulas necesitan refacción y unos 300 alumnos no contarán con pupitres para iniciar el período escolar, denunciaron desde la institución.

Una escuela pública ubicada en un asentamiento urbano de la ciudad de Pedro Juan Caballero, presenta varias falencias en materia de infraestructura a pocos días del inicio del año lectivo. Un pabellón con riesgo de derrumbe, baños que no funcionan y el techo del comedor averiado, son algunos de los problemas de la institución.

Docentes, alumnos y un grupo de activistas voluntarios realizaron trabajos de refacción en el Colegio Dr. Gaspar Rodríguez de Francia de Asunción. Pese a las mejoras, la institución aún requiere de una atención desde el MEC, según informaron los voluntarios.

Mientras el MEC y la Municipalidad siguen ausentes, los estudiantes del colegio El Divino Infante deben soportar condiciones indignas. El baño del nivel medio lleva años clausurado, lo que obliga a niños del nivel escolar a compartir el mismo espacio sanitario con adolescentes, generando preocupación entre padres y docentes.