21 de agosto de 2026

Óscar Llamosas, exministro de Hacienda, consideró positiva la decisión del MEF de transparentar las deudas con proveedores, aunque advirtió que el principal desafío será determinar si el mayor déficit fiscal es un hecho excepcional o un problema estructural de las finanzas públicas.

Había mucha expectativa entre los agentes económicos y la ciudadanía acerca de las señales que daría el nuevo ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, sobre las acciones que se adoptarían para estabilizar las finanzas públicas. A juzgar por sus primeras declaraciones, tales señales resultan cuando menos decepcionantes, si no directamente preocupantes. Se esperaba que diera precisiones sobre las medidas que tiene en mente para afrontar la crisis del fisco y cumplir las metas macroeconómicas, pero salió con la misma cantinela de culpar al gobierno anterior, poner excusas para esquivar responsabilidades y desviar la atención de los graves y verdaderos problemas que se presentan en la administración estatal.

El presidenciable por Colorado Añetete, Arnoldo Wiens, cuestionó a la administración de Santiago Peña (ANR-HC) porque su gobierno desnuda problemas de gestión. Dijo que “cuando la economía crece y las cuentas públicas empeoran, entonces hay un problema”. Fue en un mitin en apoyo a la precandidata a intendenta de Mariano Roque Alonso, Evelyn Rodríguez

La dinámica en la transferencia de recursos financieros para la ejecución del Presupuesto General de la Nación se da en un contexto en el que algunas partidas clave registran ajustes a la baja, lo que evidencia cambios en la composición del gasto, más que una expansión homogénea. El seguimiento de estos componentes será clave para evaluar la trayectoria de las finanzas públicas y su impacto en la economía, ya que la composición del gasto sugiere que el dinamismo se concentra en rubros de difícil ajuste, lo que podría condicionar la capacidad de respuesta ante futuros escenarios económicos.

La tasa global de fecundidad en América Latina y el Caribe continúa descendiendo de forma sostenida, pasando de 3,24 hijos por mujer en 1990 a 1,80 en 2024, de acuerdo con los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). El cambio demográfico es uno de los fenómenos sociales más profundos de las últimas décadas y marca el paso de una región tradicionalmente joven hacia una etapa de madurez poblacional, con implicancias directas en el crecimiento económico, el empleo y las finanzas públicas.

Los últimos datos del Ministerio de Economía y Finanzas muestran que el saldo de la deuda pública total alcanzó US$ 19.085 millones al primer semestre 2025. De este global, el pasivo de la Administración Central representa US$ 17.072 millones, lo que equivale al 89,5% del total y al 36,6% del PIB. El restante, US$ 2.013 millones, corresponde a la deuda con garantía soberana, equivalente al 10,5% del total y al 4,3% del PIB. El nivel de endeudamiento revela una tendencia creciente, donde el componente del servicio de deuda, sobre todo, el correspondiente al pago de intereses, plantea desafíos relevantes.