19 de agosto de 2026

Posiblemente ya se jugaba ajedrez en Paraguay antes de la Independencia. Este artículo habla de partidas entre el mariscal López y el obispo Palacios, de cenáculos ajedrecísticos en la posguerra de la Triple Alianza, de un comentario en la revista Crónica de 1914 sobre la creación del Club Nacional de Ajedrez, de textos de Rafael Barrett sobre este deporte, de una sección de la revista Juventud dedicada al ajedrez desde Sapucai en 1924, de Juan Silvano Díaz-Pérez, que en 1938 –mucho antes de prologar a Herib Campos Cervera y de ayudar a Julio Correa a compilar sus poemas– se coronó campeón de ajedrez… En suma, de los vínculos entre las letras y el «deporte ciencia» en nuestro país.

Una investigación seria relacionaría la fortuna de los Barbero con el proceso por el cual, tras la «Guerra Guasu», grandes extensiones de tierra en Paraguay fueron adquiridas a bajo precio por capitalistas extranjeros. Sin embargo, todo lo publicado sobre el tema reitera la misma narrativa de superación personal y filantropía. ¿Por qué? ¿Qué nos dice esto sobre la sociedad paraguaya y su campo académico e intelectual?


En noviembre, la empresa La Unión SRL puso fin al servicio de la Línea 16-2, que cruzaba toda la capital, desde Tacumbú hasta Loma Pytã. Todo lo que tan escueta noticia encierra sobre las arbitrariedades del poder, los retrocesos en derechos, el destino de las ciudades, la memoria y los relatos colectivos que forjamos y nos forjan, nos lo revela Pelao Carvallo en este artículo.