26 de marzo de 2026
El miércoles último mientras escuchaba los argumentos que esgrimía el cartismo para defender a Javier Odilón Vera durante el tratamiento exprés de su pérdida de investidura, me invadió una gran preocupación mirando el rumbo que está tomando la política paraguaya que en su afán de “conquistar” al electorado, recurrirá a los recursos discursivos más bajos con el fin de justificar lo injustificable.

El polémico senador oficialista Javier Vera, alias Chaqueñito, denunció ante la Policía Nacional que lo están extorsionando con audios en que supuestamente el legislador solicita “menores” y “vírgenes” para encuentros sexuales. El parlamentario sostiene que dichos audios son creaciones con inteligencia artificial (IA). Apenas en julio de 2024 un policía fue capturado, con llamativa celeridad, por pedir dinero al legislador para no difundir imágenes íntimas suyas.

En el caso de la entrega de departamentos de “interés social” del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) al senador Javier “Chaqueñito” Vera “hubo uso político” por parte del ministro Juan Carlos Baruja, ratificó la senadora Liliana Samaniego (ANR, Causa Republicana). También dijo que quiere ser presidenta de la República en 2028 ante la falta de gestión de este gobierno que hace que la gente no tenga plata en su bolsillo y habló sobre las conversaciones con Colorado Añeteté (abdismo).

Ayer, el Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) anunció una verificación in situ al edificio Residentas I de la ciudad de Luque, cuyas adjudicaciones fueron cuestionadas debido a que los beneficiarios fueron el senador Javier Vera y otros funcionarios allegados al cartismo. El “anuncio” fue duramente cuestionado por considerarse una notificación para que los adjudicados se preparen, suspicacias que aumentan debido a que hasta el momento no hay señales de una visita.