27 de febrero de 2026
El último martes, el presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Jorge Brítez, compareció ante la Comisión Permanente del Congreso Nacional para dar explicaciones sobre una licitación para la compra de sábanas y un servicio de lavandería cuyo monto asciende a la friolera de 160.000 millones de guaraníes, lo cual resulta sospechosamente llamativo. Pero además de la crudeza con la que retumba la multimillonaria licitación en medio de las precariedades de la previsional, la frase que perforó los tímpanos de sus interlocutores y con la que el doctor Brítez resume la gravedad de su gestión y la profundidad de la crisis fue: “Ni aunque venga un genio de Harvard podrá solucionar la situación”. ¿Qué se puede inferir de esta respuesta? ¿Que el IPS ya está condenado a su suerte, mientras allí se siguen llevando a cabo negocios sospechosos? ¿Que allí va a seguir muriendo gente, que va a seguir faltando indefinidamente medicamentos y equipos, que van a seguir faltando turnos para atención?


El IPS afirmó que actualmente cuenta con el 90% de los medicamentos del cuadro básico, mientras reconoce faltantes atribuidos principalmente a demoras y trabas burocráticas en los procesos de licitación ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas.

Una portavoz del sector farmacéutico privado reiteró que la deuda de más de 800 millones de dólares del Estado paraguayo con las farmacéuticas pone en peligro de desabastecimiento a los hospitales y arriesga el tratamiento de los pacientes. Afirmó que el gobierno aún no ha comunicado un plan de pagos para saldar la deuda.

Los pacientes, especialmente jubilados y personas con movilidad reducida, califican de “insensible” la exigencia de autorizaciones ante escribano público para el retiro de medicamentos por terceros en las farmacias del IPS. Solicitan alternativas gratuitas y denuncian que, tras superar las trabas administrativas, se enfrentan al desabastecimiento de fármacos.

Asegurados del IPS denuncian una crisis por falta de medicamentos cardíacos esenciales en distintos puntos del país, desde Asunción hasta Hernandarias. Mientras los pacientes enfrentan meses de desabastecimiento, el seguro social admite debilidades logísticas y culpa a las protestas en licitaciones en curso. Prometen mejoras mediante una nueva unidad de monitoreo de stock.

Luego de recibir varias denuncias sobre falta de atención porque varios médicos están de vacaciones, pacientes que se encontraban aguardando ser atendidos señalaron que no sufrieron hasta ahora, ni tampoco escucharon, sobre esta problemática. Indicaron que el tema de medicamentos hay veces que falta, pero se dan en raras ocasiones.