14 de julio de 2026

El Ministerio Público solicitó una condena a 2 años y seis meses de cárcel para el ex titular de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad) Óscar Boidanich, por presuntamente retardar un informe sobre el doleiro Darío Messer. Según la fiscalía, el encausado no reportó las operaciones sospechosas del “hermano del alma” del expresidente Horacio Cartes.


La audiencia preliminar para el extitular de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad); Óscar Boidanich, prevista para hoy, se suspendió por tiempo indefinido a raíz de recursos presentados por las defensas. La Fiscalía acusa al exministro por supuestamente retrasar la entrega de un informe de inteligencia sobre Darío Messer, considerado “hermano del alma” por el expresidente de la República Horacio Cartes.

Hoy, a las 08:30, es la audiencia preliminar para el ex ministro de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad) Óscar Atilio Boidanich Ferreira, ante el juez Rodrigo Estigarribia. La Fiscalía lo acusó por supuestamente retardar un informe sobre Darío Messer, “hermano del alma” del expresidente de la República Horacio Cartes.

Reportes con riesgo alto, fechas y testimonios recolectados por la Fiscalía permiten concluir que el acusado extitular de Seprelad, Óscar Boidanich, era una pieza clave para el escandaloso encubrimiento del ahora condenado por lavado, Darío Messer. El ente antilavado, a cargo de Boidanich, entonces dependía en forma directa del expresidente Horacio Cartes, casualmente este último declaró ser “hermano del alma” de Messer.

El juez Rodrigo Estigarribia ordenó la reapertura de la causa contra Óscar Boidanich, extitular de la Seprelad, y lo convocó para realizar la audiencia preliminar para el próximo 7 de julio. La Fiscalía lo acusó por supuestamente retardar un informe sobre Darío Messer, hermano del alma del expresidente de la República Horacio Cartes.
¿Qué tienen en común Óscar “Nenecho” Rodríguez y Óscar Boidanich? Que ambos fueron peones sacrificados en el tablero de ajedrez del cartismo. Piezas desechables para proteger los caprichos del Rey y sus bufones. Fueron útiles, serviles, incondicionales… hasta que dejaron de serlo. Entonces les soltaron la mano sin pestañear.