11 de marzo de 2026

Productores de caña de azúcar de Mauricio José Troche afirmaron que no recibieron ninguna propuesta concreta del Gobierno nacional durante una reunión con autoridades nacionales para abordar la crisis por la paralización de las obras del nuevo tren de molienda de la planta alcoholera de Petropar. Tras el encuentro, los dirigentes anunciaron que continuarán con las movilizaciones y que preparan cierres intermitentes de rutas de manera indefinida.


Los productores de caña de azúcar de Mauricio José Troche esperaron en vano este jueves la presentación del proyecto para culminar el tren de molienda de la planta alcoholera de Petropar. La reunión prevista con el presidente de la estatal no se concretó, y los gremios analizan nuevas medidas de fuerza.

Productores de caña dulce de Mauricio José Troche se movilizaron este viernes frente a la planta alcoholera de Petropar, en reclamo por la falta de avances en el proyecto para culminar el montaje del nuevo tren de molienda. Los trabajadores advirtieron que podrían retomar el cierre de rutas si no obtienen las prometidas respuestas del Gobierno.

La molienda de caña dulce en la planta alcoholera de Mauricio José Troche comenzó recién en horas de la tarde de este jueves, tras días de espera y pérdidas para los productores. Aunque se cumplió parcialmente el acuerdo con Petropar, persisten críticas por el atraso y la precariedad de la maquinaria.

Cañicultores del departamento de Guairá llegaron a Asunción para manifestarse y exigir la culminación de la planta alcoholera de Troche, que tenía que estar lista en el año 2023. Se cuestionaron cómo es posible que Petróleos Paraguayos SA (Petropar) no les ayude a culminar este proyecto que fue aprobado en el Congreso y que además beneficiaría a una mayor producción de alcohol para la industria.
El presidente de Petropar, Eddie Jara, confirmó ayer que el tren de molienda de Troche, que el extitular de Petropar, Denis Lichi, adjudicó en 2021 a EISA, de Alberto Palumbo, por casi US$ 28 millones, debía costar como máximo unos US$ 14 millones. Dijo que otras empresas privadas también están montando ingenios similares, que no pasan de los US$ 12 millones.