
Productores y supermercadistas buscan reducir sobrecostos y dar mayor previsibilidad a los precios con acuerdos comerciales directos. La iniciativa apunta a mejorar condiciones de venta mientras persistan desafíos para responder a la demanda del mercado.


El tomate sigue siendo el producto que presenta más variaciones en su precio, el cual puede variar con mucha diferencia de un día para otro. Valentina, una vendedora del mercado de Abasto, apuntó a la falta de maduración como uno de los principales problemas, con respecto al producto nacional. La no liberación de la importación también es otro factor clave.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, aseguró hoy que la institución a su cargo “sí está planificando la producción” de tomates e incluso prometió una mayor oferta próximamente. “Es una situación que se va a ir estabilizando”, mencionó en referencia a los precios actuales.

El presidente de la Asociación de Comerciantes e Importadores Frutihortícolas del Paraguay, Pedro Villarreal, señaló que el alto costo del tomate tiene como responsable al Ministerio de Agricultura y Ganadería, porque no tiene previsibilidad ni trazabilidad de ningún producto. “No somos todos los importadores los que estamos haciendo que el precio esté alto”, remarcó.

La escasez de tomate volvió a disparar los precios en el Mercado de Abasto de Asunción. Ante esta situación, los productores reclaman la liberación de la importación para frenar el impacto en el consumo. “La producción está en baja, pedimos que liberen la importación de tomate”, señalaron desde el mercado.

El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) proyecta un aumento significativo en la producción de tomate nacional a partir de mayo, con un volumen estimado de más 9 millones de kilos, a fin de estabilizar los precios y cubrir parte de la demanda local, que está siendo abastecida principalmente por la importación. Se calcula que el consumo mensual de este producto supera los 6 millones de kilos.