Plan Cóndor, alianza de exterminio de quienes se oponían al régimen

Más de 50.000 asesinatos por parte del Estado se cometieron en el marco del Plan Cóndor. En Paraguay estos crímenes que se dieron bajo el gobierno colorado de Alfredo Stroessner siguen impunes, recuerdan luchadores por los derechos humanos. Pero, ¿de que se trató esta “alianza de exterminio” a quienes se oponían al régimen?

Rogelio Goiburú examina restos humanos en la búsqueda de víctimas de la dictadura desaparecidas bajo el régimen que duró 35 años. Con la aparición de tres cráneos en Ciudad del Este, revive el fantasma de la  represión stronista.
Rogelio Goiburú examina restos humanos en la búsqueda de víctimas de la dictadura desaparecidas bajo el régimen que duró 35 años.

El Plan Cóndor fue una alianza de intercambio de prisioneros políticos, torturas, desapariciones forzosas, persecución y asesinatos de opositores a los regímenes dictatoriales del cono sur. Se considera una campaña de Terrorismo de Estado perpetrado por gobiernos dictatoriales, comandados por el entonces Secretario de Estado de los EE.UU., Henry Kissinger.

“El Plan Cóndor fue una alianza entre seis países del cono sur para luchar contra el comunismo y operaciones subversivas, encabezado por Estados Unidos. Fue una idea de Henry Kissinger, allá por el año 1975, cuando él era Secretario de Estado de los Estados Unidos. Participaron Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Brasil y Paraguay.” relata a ABC el historiador Fabián Chamorro.

Chamorro afirma que el Plan Cóndor “fue una campaña de Terrorismo de Estado porque desde el Estado se organizó la persecución de rivales políticos. Duró menos de 10 años, tiempo en el que terminó toda la cooperación norteamericana coordinada con todos estos países”.

El Plan Cóndor en Paraguay

Paraguay formó parte del Plan Cóndor durante la dictadura de Alfredo Stroessner, régimen que aprovechó el apoyo de EE.UU. y los demás gobierno autoritarios del cono sur para perseguir a sus adversarios políticos, quienes no necesariamente eran grupos subversivos o comunistas.

Según relata Fabián Chamorro, “en Paraguay fue dirigido a todos. El comunismo había sido prácticamente aplastado ya en la década de 1960 en Paraguay, no existía como tal, o estaba muy bien controlado por las Fuerzas del Gobierno. Por eso el Plan Cóndor sirvió para atacar a cualquiera que sea contestatario al gobierno de Stroessner, sea colorado, liberal, febrerista, sea de la extracción que sea, y todo fue dirigido desde el Estado, secuestró y asesinó civiles”.

Los Goiburú, víctimas de Plan Cóndor en Paraguay

Rogelio Goiburú, director de Memoria y Reparación Histórica del Ministerio de Justicia, junto a su familia fueron víctimas del Plan Cóndor, siendo su padre, el doctor Agustín Goiburú, uno de los desaparecidos de manera forzada por la alianza de los gobiernos del Cono Sur.

“Nosotros nos fuimos al exilio. La Dictadura de Stroessner persiguió a todo aquel que se opusiera a su régimen y los primeros que se opusieron fueron los propios colorados. No fueron los comunistas ni los izquierdistas”.

Coincide Rogelio Goiburú y agrega además: “mi papá fue víctima del Plan Cóndor; fue secuestrado en la Argentina, traído a Paraguay, y permaneció aquí un mes aproximadamente, siendo torturado salvajemente. Fue ejecutado y asesinado vilmente”.

Al día de hoy, Rogelio Goiburú continúa la búsqueda tanto de su padre, como de otros centenares de compatriotas y extranjeros desaparecidos.

El doctor Agustín Goiburú fue colorado, fundador del MOPOCO (Movimiento Popular Colorado) que se formó con grandes personalidades de la Asociación Nacional Republicana (ANR). Su hijo, Rogelio Goiburú, cita entre ellos a Waldino Ramón Lovera, Epifanio Méndez Fleitas, el Doctor Centurión, el Doctor Goiburú, Eduardo San Martín, El doctor Miguel Ángel González Casabianca, asegura que “con ética y dignidad rechazaron esa política stronista en sus inicios y se fueron todos al exilio”.

Por su parte, Fabián Chamorro confirma que, “sacando el aspecto político, porque siempre la gente cuando quiere justificar algo dice ‘no, seguramente algo hicieron’, la mayoría de los afectados en Paraguay, sobre todo por el Terrorismo de Estado, terminaron siendo familiares de los que fueron perseguidos, o amigos de los que fueron perseguidos”.

“Familias enteras tuvieron que dejar Paraguay por la culpa de la persecución del Gobierno contra un pariente, o inclusive prisión y muerte, por el simple hecho de estar en el momento equivocado y en el lugar equivocado”, recordó el historiador.

Hallazgo e identificación de víctimas de la dictadura

Rogelio Goiburú trabaja en el hallazgo e identificación de restos de víctimas de la dictadura. En declaraciones con ABC relató que ya han encontrado 44 esqueletos, de los cuales 15 estaban en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional. De estos hay cuatro identificados, que son Miguel Ángel Soler, Cástulo Vera Báez, secuestrado en Argentina y traído a Paraguay; José Agustín Potenza, argentino, y Rafaela Giuliana Fillipatzzi, italiana secuestrada en Uruguay y que apareció acá en Paraguay.

“Los cuatro han sido víctimas del Plan Cóndor. Antes la Agrupación Especializada se llamaba Guardia de Seguridad, en la época de Stroessner, donde el jefe era un famoso coronel, íntimo amigo del dictador y cómplice de todos esos crímenes: Juan Ramón Escobar”, precisó Goiburú.

Sin embargo, asegura que actualmente se encuentran con los trabajos paralizados, considerando que no le entregan los recursos económicos que les corresponden para continuar con las excavaciones y la identificación de las víctimas.

“Hemos conseguido a través del Parlamento y hemos logrado además que el Presidente de la República firme esos recursos, y hasta ahora no hemos logrado que se nos entreguen para realizar los trabajos. Se entiende que hubo el aislamiento por la pandemia en un principio, pero ahora ya pasó todo eso y ya estamos a mitad de año y todavía no se efectivizan esas transferencias”, sentencia el director de Memoria y Reparación Histórica.

Óscar Ayala Amarilla, abogado Experto en Derechos Humanos, hace referencia al hallazgo del equipo de Memoria y Reparación Histórica, confirmando que “en todos los casos de restos humanos que tienen que ser identificados. Rogelio Goiburú y la unidad a su cargo han dado participación al Ministerio Público, por lo tanto hay carpetas abiertas que deberían dar un resultado en ese sentido”.

Condenas y Procesos Judiciales en caso Plan Cóndor

El Plan Cóndor llevó a la prisión de 400.000 personas aproximadamente, y cerca de 50.000 muertos en todos los países. La mayor cantidad de víctimas tuvieron lugar en Argentina y Chile. Sin embargo, son pocos los países donde se lograron condenas a los responsables y a los exdictadores, y Paraguay no es una excepción a esta impunidad.

Al respecto, el historiador Fabián Chamorro habla de que “los procesos más importantes referentes al Plan Cóndor se realizaron en Argentina, pero también hubo condenas en Chile y Uruguay con respecto a operativos que fueron encabezados por las dictaduras militares”, países donde se abrieron investigaciones y lograron algunas condenas.

Por su parte, el abogado Óscar Ayala Amarilla lamenta que “en nuestro país vivimos una situación de impunidad generalizada con respecto a los crímenes perpetrados por la Dictadura de Stroessner, y eso se ha dado en estos más de 30 años de transición política, en un contexto jurídico en el cual sin haber existido nunca ningún impedimento legal, como podría ser una Ley de Amnistía, una ley de punto final, leyes que hubo en otros países, acá sencillamente no se avanzó en la investigación”.

Ayala Amarilla también responsabiliza al Ministerio Público y Poder Judicial al afirmar que “hay un par de causas publicitadas que tienen que ver con torturadores de la dictadura, cuyos procesos fueron extinguiéndose en el ámbito penal sin que prosperen”.

“Nosotros como CODEHUPY hace un par de años hicimos una denuncia específica que tiene que ver con la desaparición de una persona. Estamos haciendo el seguimiento a la causa, pero en general no existen avances en las investigaciones y muchas de las causas están en riesgo de extinguirse procesalmente hablando, pese a que los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles”, expresó el abogado en Derechos Humanos.

Lamenta que haya pocas condenas, como en el caso de Schaerer Prono, el caso de la esposa del Doctor Martín Almada, lo cual habla de una falta de interés judicial y de investigación fiscal orientada a sancionar esos crímenes.

“Hay una desidia en ese sentido que evidentemente encuentra sus explicaciones en el hecho mismo de que el partido de la dictadura es el que posteriormente dirige toda esta transición política en la influencia política que siguen teniendo los herederos de la dictadura en la justicia”, expresó.

Reivindicación al Plan Cóndor y la Apología al delito

Pese a todas estas evidencias de unos de los períodos más terribles de nuestra historia, siguen existiendo personas que reivindican tanto a la dictadura como al Plan Cóndor. Sin embargo, cualquier tipo de reivindicación puede encuadrarse en el delito de “Apología del delito” que incluso conlleva una pena privativa de libertad, esto si el Ministerio Público actúa de oficio, situación que no se da.

A criterio del abogado Óscar Ayala Amarilla, “en nuestro ordenamiento penal tenemos el hecho punible de apología del delito y justamente tiene que ver con castigar conductas que estén vinculadas a la exaltación de la comisión de algún hecho punible o de los perpetradores de los hechos punibles. También bajo el hecho punible de asociación criminal se sanciona a las personas que promueven las acciones como el Plan Cóndor, que es una asociación criminal transnacional por ejemplo”.

Agrega además que “Una de las formas de protección que tiene es que los Estados sancionen las diferentes formas que hay de apología o enaltecimiento del terrorismo o de los crímenes de lesa humanidad. En otros países tienen sanciones mucho más severas que las que nosotros contemplamos”.

El historiador Fabián Chamorro condena que “reivindicar el Plan Cóndor primero habla de un pensamiento autoritario y también demuestra mucha ignorancia, porque cualquier persona que conozca lo que pasó la gente, que por desgracia tuvo que caer en el entramado de este Plan Cóndor, jamás va a reivindicar esta situación. Reivindicar el Plan Cóndor demuestra fascismo e ignorancia”.

Por su parte, Rogelio Goiburú reprocha: “alguien que reivindique el Plan Cóndor primero está haciendo apología al delito. Porque desde la Comisión de Verdad y Justicia se caracterizó al régimen como Terrorismo de Estado. Significa que los crímenes que se han cometido, especialmente la desaparición forzada de personas, son crímenes de lesa humanidad, que lesiona la dignidad humana aquí en Paraguay y en cualquier parte del planeta tierra. En segundo lugar, durante este Terrorismo de Estado se sancionaron leyes la 294 y 209 que convertían en “comunistas” a todo aquel que se alzara en reclamar sus derechos durante la Dictadura de Stroessner. Entonces era un estado totalitario”.

Óscar Ayala agrega además que sería propio de un Ministerio Público preocupado por tener un orden jurídico respetuoso de la democracia y de los derechos humanos que ante evidencias de que se está perpetrando la apología de crímenes de la Dictadura, proceda a indagarlos si estos son de carácter público.

“Si esto no ocurre, cualquier ciudadano o cualquier persona que fue víctima de la dictadura, o familiares de estas víctimas podrían con toda legitimidad formular una denuncia a partir de los hechos”, subrayó.

Por último, Ayala Amarilla lamenta que la falta de sanción de los criminales y hace también que hoy el propio Presidente Mario Abdo Benítez, en algunos discursos, invoque la figura del dictador Alfredo Stroessner como una figura que se constituya en una referencia del Estado.

“La persona de la que él está hablando como Presidente de la República es nada menos el que condujo un Gobierno al que se le atribuyen gravísimos crímenes de lesa humanidad”, finaliza.

Enlance copiado

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05

Comentarios

Las opiniones y puntos de vista expresados en los comentarios son responsabilidad exclusiva de quienes los emiten y no deberán atribuirse a ABC, ya que no son de autoría ni responsabilidad de ABC ni de su Dirección ni de Editorial Azeta S.A.