El intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-cartista), negó hoy que la Municipalidad esté en riesgo de enfrentar demandas judiciales inmediatas por parte de los tenedores de bonos. El pronunciamiento se produjo después de que se conociera la realización de una asamblea extraordinaria convocada por representantes de los bonistas, en la que se debatió formalmente la autorización para iniciar acciones legales contra la comuna.
Bello sostuvo que la supuesta amenaza judicial no correría, debido a que su administración transfirió la suma total de G. 50.000 millones a los bonistas. Según Bello, el pago se efectivizó en el marco de un nuevo entendimiento que fue formalizado hace una semana atrás.
El intendente afirmó que el desembolso realizado garantiza de forma plena un escenario de total tranquilidad para la comuna y aseveró que esta situación de regularidad se encuentra plenamente ratificada por los propios acreedores.

Entre mayo de 2025 y mayo de 2026 la comuna registró 12 incumplimientos en el pago de intereses de los bonos. El pasivo total alcanzó la suma de G. 145.493 millones. La mayoría de ellos, emitidos por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista)
El millonario desembolso que no cubre ni el 35% de la deuda
El desembolso millonario se concretó de manera posterior a la caída de la propuesta original impulsada por los bonistas, quienes pretendían percibir una suma superior a los G. 90.000 millones y “patear” los vencimientos de 2026 a 2027. Dicho “acuerdo” incluía la liquidación de G. 81.271 millones vencidos de 2025, además de G. 9.523 millones, en concepto de “costos financieros”.
La intención inicial de cobro por parte de los tenedores de bonos no prosperó debido a que la Junta Municipal decidió frenar el tratamiento del acuerdo por considerarlo usurario. Los concejales, sobre todo de la oposición, rechazaron de forma unánime la aplicación de intereses sobre intereses
El intendente Bello detalló que su equipo técnico procedió a ajustar los términos del acuerdo para adecuarse con exactitud a todas las normativas legales vigentes exigidas. Sin embargo, Bello no explicó cuáles son las nuevas condiciones, dado que el pago ni siquiera alcanza al 35% del total adeudado.

Los representantes de la oposición habían cuestionado duramente la gestión financiera y calificaron el “acuerdo” anterior como un verdadero chantaje contra el municipio. Según denunciaron públicamente, aquel acuerdo constituía un mecanismo de extorsión financiera que ponía en grave riesgo los recursos de Asunción.
Promesas rotas: obras de desagüe pluvial, sin fondos
Consultado al respecto de las obras de desagüe pluvial, Bello negó la paralización de los trabajos. Sin embargo, al consultársele por la obra de General Santos, cuya palada inicial “simbólica” se dio hace más de 14 meses, sin que se hayan iniciado los trabajos en el terreno, Bello admitió complicaciones. El intendente declaró que todavía debe llegar a un acuerdo definitivo con la contratista y que no autorizará el inicio de ninguna obra que carezca de financiamiento.

Este proyecto, además de los de San Pablo, Abasto y Santo Domingo, fueron prometidos por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) con los bonos G8 (2022), de G. 360.000 millones. Su gestión, sin embargo, desvió el dinero y provocó serios retrasos en los proyectos por falta de pago a las contratistas.
Carlos Pereira, interventor de su gestión, documentó que mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de esos fondos a salarios y otros gastos corrientes. Nenecho renunció en agosto, ante la inminencia de su destitución.
Su gestión enfrenta al menos 8 causas penales, entre ellas una acusación por lesión de confianza y asociación criminal, en la causa de los “detergentes de oro”. Pese a estas irregularidades, Nenecho intentó volver a la Junta como concejal, pero el electorado lo aplazó rotundamente.
