El consumo de empanadas en Paraguay ya no es un fenómeno puramente matutino. Según Foddie Radar 2025, este producto se ha posicionado entre los tres artículos más solicitados en el país, compitiendo codo a codo con las hamburguesas (1), la pizza (3), el sándwich (4) y el lomito (5). Foddie Radar es un estudio elaborado por Pedidos Ya, tomando como base a 15 países, 500 ciudades y 19 millones de usuarios.
Desde el año 1930, Paraguay institucionalizó esta relevancia mediante la celebración del Día de la Empanada cada 4 de octubre, una fecha en la que el país rinde homenaje a un tesoro culinario.

Sin embargo, la verdadera disrupción ocurre en el modelo de negocio de la empanada: la profesionalización de las cadenas, la expansión mediante franquicias, el consumo diferenciado y el delivery, que están redefiniendo el panorama.
Expansión y escalabilidad
Marcas, nuevos jugadores gourmet y la demanda han logrado estandarizar procesos de producción masiva sin sacrificar la percepción de producto tradicional.
El cambio en el comportamiento del consumidor es relevante en el modelo de negocio. Si bien el “tereré rupa” sigue siendo un pilar, se observa una migración hacia el consumo nocturno.
La producción registra incrementos de hasta un 30% en fechas claves como el Día de la Empanada, mientras los sabores tradicionales (carne, jamón y queso) mantienen un 70% del market share, sin embargo, las versiones gourmet van ganando terreno.
De acuerdo con José Marcelo Jiménez, gerente operativo de Ña Virginia, un emprendimiento familiar, en diálogo con ABC Negocios confirmó que el consumo de empanadas se consolida como un segmento dinámico dentro del rubro gastronómico, impulsado por su alta rotación, accesibilidad y presencia en múltiples canales de venta.

“La demanda sostenida durante todo el año, con picos en fines de semana y fechas clave, genera oportunidades para nuevos emprendimientos y la expansión de marcas locales”, explica.
Suba de precios, nuevos insumos y adaptabilidad
Paraguay es uno de los principales exportadores de carne vacuna a nivel mundial, con una producción anual de 600.000 toneladas; sin embargo, el aumento de los precios internacionales de la carne ha limitado el acceso de los consumidores locales.
Para la industria de la empanada, esto ha significado un incremento promedio en el costo de los cortes del 10,5%, llegando en algunos casos a superar el 30%. Ante este escenario, los productores de empanadas han adaptado sus ofertas, incluyendo más opciones de proteína como el cerdo y el pollo.
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Por otra parte, Paraguay pasó de un importador de trigo a una industria molinera madura y eficiente que cubre el 95% de la comercialización nacional, con una capacidad instalada para moler 3.200 toneladas diarias.
El sector de la harina es un componente crucial para la empanada, ya que proporciona la base de la masa, garantizando que los ingredientes fundamentales (carne y harina) sean de origen nacional.
Ña Virginia: el modelo que salió de la informalidad para escalar
Ña Virginia comenzó en 1982 como una iniciativa doméstica en la cocina de una mujer paraguaya y se transformó en una marca del rubro alimenticio. El negocio combina tradición, identidad familiar y crecimiento sostenido, con una fabricación diaria de hasta 3.000 unidades y una facturación que ronda los G. 30 millones diarios.

“Cada día que abrimos las puertas es una forma de recordar de dónde venimos y hacia dónde queremos ir, de honrar nuestra historia y dejar un legado en la gastronomía paraguaya”, compartió José Marcelo Jiménez.
Tres mil empanadas diarias y rentabilidad del 20%
Actualmente, la empresa produce entre 2.500 y 3.000 empanadas por día gracias a inversiones progresivas que permitieron ampliar la capacidad productiva.
Jiménez explicó que el crecimiento fue gradual. “Es un negocio que fue creciendo paso a paso. Al principio se necesitaron préstamos para cubrir los gastos, pero rápidamente se fueron generando retornos.
“Hoy seguimos reinvirtiendo para mejorar y expandirnos”, señaló. En términos económicos, Ña Virginia maneja una rentabilidad estimada en torno al 20%.
La empanada como identidad cultural
Uno de los factores clave del éxito es la relevancia que tiene la empanada dentro de la cultura gastronómica paraguaya. Este producto representa alrededor del 60% de los ingresos totales de Ña Virginia, lo que evidencia su fuerte presencia en el consumo cotidiano.
Según Jiménez, el crecimiento del consumo responde a múltiples factores, entre ellos la tradición cultural, el precio accesible, la practicidad y la variedad de sabores disponibles. “Es un alimento que está presente en la vida cotidiana del paraguayo”.
El perfil del consumidor es amplio y diverso. Personas de diferentes edades y niveles socioeconómicos forman parte de la clientela, lo que convierte a la empanada en un producto transversal dentro del mercado alimenticio nacional. “La empanada, especialmente la de carne, forma parte de nuestra identidad gastronómica”, subrayó.
El desafío de la estacionalidad
Otro aspecto relevante es la estacionalidad del consumo, comenta Jiménez. “Las empanadas se consumen durante todo el año y en diferentes momentos del día, lo que las convierte en un producto de alta rotación. Además, forman parte de celebraciones tradicionales como San Juan, donde la empanada de mandioca ocupa un lugar central”.







