Techi Velilla: “El liderazgo no consiste en ocupar una silla, sino en ampliar la mesa”

Teresa “Techi” Velilla.
Teresa “Techi” Velilla.

En más de cuatro décadas de carrera, Teresa “Techi” Velilla impulsó un programa que llevó a 130.000 personas al sistema financiero formal, 56.000 de ellas son mujeres de bancas comunales. Hoy, desde directorios y consejos estratégicos, sostiene que las organizaciones necesitan líderes que piensen en resultados, pero también en legado.

En una sala de Directorio, entre carpetas y proyecciones financieras, hay una escena que Techi Velilla conoce bien: la de ser, durante años, la única mujer sentada a la mesa. De esa experiencia nació una convicción que hoy guía cada decisión que toma: el poder no vale nada si no se comparte.

Velilla construyó una trayectoria de más de cuarenta años vinculada al sector financiero, el desarrollo institucional y organizaciones de impacto social. Ocupó posiciones ejecutivas y de conducción en instituciones privadas y públicas. Actualmente acompaña procesos de gobernanza y toma de decisiones desde directorios y consejos estratégicos.

Liderar desde la confianza

Uno de sus principales aprendizajes fue entender que la autoridad formal no alcanza para liderar. “El liderazgo se construye a partir de la confianza”, sostiene. Trabajar en espacios con pocas mujeres en posiciones de decisión y empujar iniciativas que cuestionaban paradigmas le dejó una mirada centrada en escuchar, formar equipos y construir consensos.

130.000 nuevas puertas al sistema financiero

Uno de los resultados más concretos de su gestión es un programa que llevó a 130.000 personas al sistema financiero formal, de las cuales 56.000 fueron mujeres de bancas comunales. La estrategia expandió los servicios financieros hacia pequeños y medianos productores de zonas rurales donde antes no existían.

El impacto se vio en las comunidades: mujeres rurales que fortalecieron sus emprendimientos, generaron ingresos propios, invirtieron en la educación de sus hijos y se convirtieron en referentes locales. Para Velilla, esa experiencia confirmó una idea central de su carrera: las organizaciones dan lo mejor de sí cuando ponen a las personas en el centro.

Aprender fuera del aula

La formación académica fue clave para entender la complejidad de las organizaciones y decidir con más criterio. Pero, aclara Velilla, algunas de las lecciones más valiosas llegaron del contacto directo con las comunidades y del trabajo con equipos diversos. “La formación abre puertas, pero la capacidad de seguir aprendiendo y la escucha permanente” son las que mantienen vigente a un líder, afirma.

Ampliar la mesa

Para Velilla, las mujeres todavía enfrentan barreras distintas para llegar a posiciones de decisión, aunque el escenario actual es más favorable que hace algunas décadas. Persisten sesgos culturales, una distribución desigual de las responsabilidades familiares y la exigencia constante de demostrar capacidades ya probadas. Su mirada, sin embargo, va más allá del acceso individual: “Liderar no consiste en ocupar una silla, sino en ampliar la mesa”.

De cara al futuro, identifica cuatro capacidades esenciales para liderar: adaptación, aprendizaje continuo, construcción de confianza e integridad. Cree que el liderazgo estará cada vez menos asociado al control y más a la capacidad de movilizar personas, generar colaboración y construir instituciones resilientes. “Las organizaciones necesitan líderes que piensen en resultados, pero también en legado”, afirma.

El consejo para las que vienen

A las nuevas generaciones, Velilla les deja un consejo directo: no esperar a sentirse completamente preparadas para asumir nuevos desafíos.

Recomienda invertir en formación, construir redes de confianza, cuidar la credibilidad y mantener viva la curiosidad. Para ella, el liderazgo no es una carrera por acumular poder, sino una oportunidad para crear valor, abrir caminos y dejar organizaciones mejores de las que se encontraron.

“El verdadero legado de un líder no se mide por el cargo que ocupó, sino por las oportunidades que ayudó a crear para los demás”, resume Velilla.